M.MÉNDEZ / A. MARTÍNEZ - AROUSA
Cambados, Vilanova, Pontecesures y Valga, como tantos otros Concellos de O Salnés y Ullán, se vieron castigados por el temporal. En la primera de estas localidades hubo que cortar uno de los accesos al puerto de Tragove después de que el viento desprendiese algunas planchas de la cubierta de la plataforma logística que construye la Xunta. La Policía Local también cortó el tráfico en diversas calles que volvieron a inundarse, la Príncipe –bajando al Parador–, la Nova y el entorno del consistorio.
En el Concello de Vilanova los voluntarios de Protección Civil actuaron en diversas inundaciones, localizadas en A Braña, el muelle de A Aduana, Caleiro –frente a la iglesia hubo que sacar un coche que se averió en una bolsa de agua–, Currás y Fonsín (Baión). También volvieron a desprenderse varios arcos del alumbrado navideño, que ya había sufrido los embates del viento el viernes por la tarde.
Además, volaron algunas planchas de espuma colocadas por los obreros que realizan las obras de ampliación del centro de salud de Baión.
Por otra parte, el concejal de Relacións Institucionais de Pontecesures, Luis Ángel Sabariz Rolán, vuelve a solicitar a la Xunta que arregle los problemas en la recogida de aguas pluviales en la glorieta de A Charca, en el límite entre los Ayuntamientos de Pontecesures y Valga.
Sabariz recuerda que ya pidió una solución para el problema en julio, y que el arreglo propuesto –un tubo de 400 milímetros de diámetro– es insuficiente, lo que provoca inundaciones en la carreteras y en varias casas de la zona. En estos momentos se hacen obras, precisamente, en la PO-548.