REDACCIÓN - O SALNÉS
Las brigadas de extinción de fuegos forestales quedan desde hoy en cuadro dado que la Xunta ha decidido desprenderse, de golpe y plumazo de casi la mitad del personal, justo en la época en la que deberían estar dedicados de lleno a la prevención, es decir podas, rareos, instalación de puntos de agua...
Medio Rural, que dirige Samuel Juárez, toma la decisión sin que le tiemble el pulso por el bajo riesgo de la estación y las escasas posibilidades de que se registren siniestros en los montes.
De todos modos, es la época idónea para realizar los trabajos preventivos que tantas veces se han reclamado para evitar catástrofes como las de 2006 con los incendios o las más recientes del huracán Klaus que derribó bastantes árboles, una mecha que sigue activa en el bosque.
La meteorología del verano de 2009 facilitó también una política de oscurantismo informativoque se justificó en el hecho de no dar pistas a los pirómanos. Pero lo que se logró fue, sobre todo, un desconocimiento mayúsculo de lo que ha ocurrido en los montes gallegos. Hubo bastantes incendios, casi como otros años, pero de envergadura mucho menor y más dispersos por lo que, a las brigadas les resultó más fácil combatirlos y, por tanto, no crear alarma.
Pero esta sensación facilitó la decisión que ahora se toma con respecto a los trabajadores fijos discontínuos que desde hoy se van para sus casas, donde deberán estar pendientes del teléfono por sí los vuelven a llamar, aunque para ello sea necesaria una catástrofe.
Medio Rural ha optado por mantener una empresa especializada que ya a principios de la campaña de verano empezó a recorrer los montes gallegos y a hacer algunas labores forestales.
En principio, la firma Seaga, participada por las consellerías de Industria y Medio Rural, va a emplear mucho menos personal para las tareas de atención al monte. Como ejemplo baste indicar que si en el distrito 19, que abarcan las comarcas de O Salnés, Caldas y Pontevedra, había cuatro brigadas de la Xunta, ahora sólo actuará una, que por cierto, ya está operativa.
Para el presidente de Apropiga (Asociacion Profesional del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios), Jorge Correa, la creación de esta empresa se ajusta a la política de "chiringuitos" con "la que los partidos políticos pagan favores a sus amigos". "Unos y otros son iguales pues el PP de Fraga puso las bases del Seaga, el bipartito lo puso en marcha y ahora se consolida", explica este sindicalista que sólo ve en la decisión un acto más de "caciquismo".
También se muestra escéptico, el portavoz de Apropiga en Arousa, Miguel Sueiro, quien recuerda que el distrito 19 es uno de los más afectados por los despidos, no en vano atiende la zona más amplia, en superficie, de la provincia. De hecho cubre las comarcas de O Salnés, las tierras del Umia, las bañadas por el Verdugo y los aledaños de O Morrazo, hasta el puente de Rande; es decir casi todo el norte de la provincia.
De ahí que estuvieran destinadas cuatro brigadas fijas, de ellas una fija discontínua con 7 trabajadores forestales, con destinos en montes principales como el Xiabre o el Xesteira, en Cuntis.
Hoy, día 15, es también el último día para cinco conductores de motobombas, para tres emisoristas destinados en el punto de vigilancia de Xiabre o tres vigilantes. Asimismo quedan sin trabajo otras 16 personas que realizaban sus funciones en la base de helicópteros de Pontevedra que estaba situada en el polígono de O Campiño.
Se trata de personal con mucha experiencia, más de doce años de antigüedad, como forestales que además tuvieron que superar una completa oposición que se llevó a cabo en 2002 y en la que fueron elegidos más de 1.400 trabajadores, de los que seiscientos no obtuvieron plaza fija.
Como compensación, los trabajadores reciben un sueldo "de mileurista", aunque muchos de ellos están contratados desde hace más de doce años.
Entienden los miembros de las brigadas que en el monte hay trabajo tanto para ellos como para las cuadrillas de la nueva empresa, pero sobre todo recuerdan que ellos pueden aportar la profesionalidad que se necesita en el caso de un grave incendio.
Miguel Sueiro recuerda que durante su larga trayectoria ha sufrido varios sustos debido a que el fuego se había desbocado "pero da la impresión de que tenemos un santo que nos protege", explica de forma gráfica.
Por ello confía en que la creación de Seaga con profesionales que se contratan "con una simple entrevista personal" no implique futuras desgracias humanas en el monte gallego.
Los trabajadores que ahora quedan fuera de la lista deberán permanecer a disposición de la Xunta que, en caso de necesidad, podrá volver a contar con ellos ya que son laborales que deben estar a disposición.