|
|
|
HEMEROTECA » |
|
M. MÉNDEZ / A. MARTÍNEZ - O SALNÉS Tras la tempestad del viernes por la noche llegó la calma de ayer, con una jornada centrada en la reparación de los desperfectos causados por el fuerte viento y las intensas lluvias. Pero era sólo una tregua, pues lo peor estaba por llegar, según los servicios de emergencias.
Al cierre de esta edición todos los equipos estaban a punto para actuar ante lo que se avecinaba. "Las previsiones son que nuestra comarca se vea especialmente afectada a partir de las doce de la noche", indicaba ayer por la tarde Víctor Otero Prol, jefe de Protección Civil de O Grove. "Según el 112 –añadía–, desde medianoche hasta las diez de la mañana (de hoy) pueden caer alrededor de 80 litros por metro cuadrado, es decir, que se esperan unas lluvias tan intensas como las del viernes, pero durante mucho más tiempo".
Tanto en O Grove como en las demás localidades de O Salnés y Ullán decían estar "preparados para lo peor". En la villa meca se mantuvo la alerta durante toda la jornada y el Concello pidió a los vecinos que no estacionaran sus coches en garajes o calles susceptibles de ser anegados. El viernes por la noche fueron muchos los bajos afectados por las riadas, un árbol cortó la entrada a O Grove por Ardia, cayeron cables del tendido eléctrico, se desprendieron planchas de aluminio y losetas e incluso llovió dentro de la casa consistorial, de tal forma que el agua destrozó ordenadores, planos y documentos de todo tipo en la oficina técnica.
Otro de los ayuntamientos más afectados por el temporal de anteayer fue el de Vilanova, lo que motivó que los voluntarios de Protección Civil, los operarios municipales y los electricistas tuviesen una intensa mañana de trabajo para reparar los desperfectos. Así, el viento dañó varios arcos del alumbrado de Navidad; cayeron pinos sobre la carretera en Tremoedo y San Miguel, y hubo averías en el tendido eléctrico en As Patiñas y As Sinas. Asimismo, una riada en Fonsín (Baión) causó graves daños en un automóvil que se vio sorprendido por el agua cuando intentaba llegar a la aldea.
Vilagarcía
Durante el dispositivo de alerta del viernes el Concello de Vilagarcía movilizó a un total de 25 trabajadores de diferentes servicios municipales. Al final registraron 33 intervenciones. Entre las más graves se encuentran la caída de un árbol sobre la carretera de Bamio, y contra el que chocó un coche; el desbordamiento de los arroyos de Vilaxoán y Trabanca Badiña o los problemas con el servicio eléctrico y telefónico en Sobradelo, la Rúa Nova de Rubiáns y Trabanca Badiña.
El taponamiento de las arquetas de pluviales, originado por la caída de hojas y ramas de árboles, facilitó la formación de bolsas de agua de cierta consideración en puntos como Ramón y Cajal, Doutor Tourón, Rodrigo de Mendoza, Valle Inclán, Avenida de Cambados, Rosalía de Castro, Xunqueira, Loureiro (Trabanca Sardiñeira) y en un garaje de A Mariña. Además, los servicios de emergencias debieron vallar la fachada del edificio donde estaba el antiguo Banco Hispano Americano, ya que se habían desprendido elementos de su fachada y cristales.
Otro problema denunciado por los vecinos desde hace unos días –pero agravado tras las intensas lluvias de anteayer– son los arrastres de barro, localizados en al menos dos puntos: Rubiáns y Fontecarmoa.
En este último lugar aseguran que la culpa es de las obras de construcción del Vial del Puerto, ya que según los afectados la empresa no limpia la calzada con el esmero que debería. Eso provoca que el barro termine en algunas fincas, así como en las pistas, con el consiguiente riesgo para la seguridad vial.
Por otra parte, también en el ayuntamiento de Vilagarcía, los vecinos de Trabanca Sardiñeira vieron como al final sus temores se cumplieron. En la oleada de incendios de 2006 ardieron los eucaliptos de una parcela privada, pero el dueño no los taló pese a que los vecinos así se lo pidieron muchas veces. Incluso acudieron al Concello, alegando que los árboles secos eran un peligro ya que se podrían derrumbar en cualquier momento. Pero al final no se hizo nada, y durante el vendaval de anteayer un eucalipto se precipitó sobre la carretera y otro cayó sobre la cubierta de un taller de Trabanca Sardiñeira, abriéndole un boquete. Finalmente, en Valga los vecinos de Beiro se quedaron varias horas sin luz ni teléfono.
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | FARO DE VIGO | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | CLUB FARO DE VIGO | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||