ANXO MARTÍNEZ - CAMBADOS
Algo más de 120 personas se dieron cita ayer en la comida anual de Hortumia, una de las principales cooperativas agrarias gallegas. La entidad festejó el final de la campaña de verano, y afronta el invierno con cierto optimismo.
El gerente de Horticultores do Umia, Manuel Alba, señala al respecto que "veo a la gente muy animada", aunque admite que el temporal de este fin de semana ya le ha jugado una mala pasada a algunos agricultores. "La técnico ya me ha avisado de que tenemos daños en varios invernaderos".
En esta época del año, el principal competidor del campo gallego es Portugal, pues en estos momentos Marruecos y Almería producen hortalizas distintas a los cultivos de hoja –como lechuga, repollo o acelga– en los que hasta la llegada de la primavera centrarán sus esfuerzos los agricultores gallegos.
En lo que se refiere a la valoración realizada por Manuel Alba con respecto a la campaña de verano, apuntó que fue buena en producción y calidad de las hortalizas, pero que los precios estuvieron por debajo de lo esperado, debido en parte a la competencia de la mercancía foránea. Por otra parte, Manuel Alba también destacó de los últimos meses la ayuda prestada por la Diputación, que pagó el 50 por ciento del coste de los envases que la cooperativa necesita para comercializar la mercancía, lo que supuso un alivio económico muy importante para la sociedad.
En el transcurso de la comida de ayer Hortumia entregó también premios a tres agricultores que durante los últimos meses destacaron por la calidad de sus productos. Los galardonados han sido Alberto Quintáns Cores, de Silván (Armenteira), por su acelga; Rosa Rey Rodríguez, de A Modia, por su espinaca; y José Emilio Almeida Fresco, de Vilariño, por su repollo.
La comida se celebró en el "Rosita" de Corbillón y todos los asistentes pudieron disfrutar de una comida compuesta de langostinos, gambones, nécoras, centollo, salpicón de marisco, rodaballo y carne. Entre los invitados figuraban el alcalde de Cambados, Luis Aragunde, así como representantes de las otras tres cooperativas con las que Hortumia comparte el proyecto de Forvi: Horsal, Martín Códax y la Vitivinícola Arousana.
Forvi es una cooperativa de segundo grado, y su objetivo es ofrecer a los socios de las cuatro entidades asociadas determinados productos –como fertilizantes y abonos o fitosanitarios– a precios más bajos de los que podrían encontrar en el mercado.
Forvi nació para aprovechar la unión de cuatro sociedades y lograr así de los distribuidores precios más competitivos en otros productos agrarios, como semillas o plásticos.