MANUEL MÉNDEZ - CATOIRA
Alberto García, el alcalde socialista de Catoira, realizó su anunciado viaje a Madrid para, en los ministerios de Fomento y de Cultura, presentar el proyecto de recuperación arqueológica, arquitectónica y natural del entorno de las Torres do Oeste, el mismo en el que, como avanzó FARO hace dos meses, incluye la realización de nuevas excavaciones, desde el convencimiento de que quedan hallazgos muy importantes aún por descubrir.
Se trata, por tanto, de una apuesta por la preservación del patrimonio de Galicia en uno de los lugares más conocidos de la comunidad autónoma, pues fue allí donde el pueblo se defendió hace siglos de las invasiones vikingas, y donde cada verano se escenifica, ahora con tono festivo, el desembarco de los bravos guerreros nórdicos.
Las Torres do Oeste forman un entorno privilegiado que se quiere potenciar con cargo a la partida "1% Cultural", es decir, con arreglo al dinero que el Estado debe entregar a Catoira como compensación por la ejecución de las obras del Tren de Alta Velocidad.
Marzo de 2010
Con la esperanza de que la comisión interministerial correspondiente apruebe este proyecto antes de marzo de 2010, el alcalde plantea una serie de actuaciones cuyo coste es de 1,8 millones de euros, y que se definen como recuperación integral de las Torres do Oeste y construcción de centro interactivo.
El proyecto, cabe recordar, contempla acciones tales como la construcción del Centro de Activación del Patrimonio, prolongación del paseo elevado de madera, dotación de aseos públicos y almacén e instalación de nuevo mobiliario y otro escenario, provisto de gradas, en el que ofrecer las escenificaciones teatrales de cada verano.
A esto se añaden actuaciones en el elemento vegetal de las Torres –con repoblación incluida–, las citadas excavaciones arqueológicas, restauración de los paseos de madera, piedra y tierra existentes, la limpieza y restauración de la pérgola en el paseo emparrado actual, recuperación del entorno y la fuente de aguas medicinales y la recuperación del tramo de muralla que conecta la capilla con una de las torres y del situado junto al paseo emparrado.
El mismo proyecto habla de la restauración del antiguo embarcadero y de los nuevos pantalanes flotantes, restauración del mirador, instalación de señales informativas y la mejora integral de la instalación eléctrica y de las redes de abastecimiento de agua potable y de saneamiento.
Es, como en su momento aseguró García y como explicó incluso al ministro de Fomento, José Blanco, cuando éste visitó Catoira en agosto, un ambicioso proyecto de recuperación y valorización del conjunto arquitectónico, histórico, paisajístico y medioambiental. Y esto es tanto como decir que se pretende "recuperar los valores existentes en otras épocas en este lugar y ahora desaparecidos o desvirtuados, tanto en lo que se refiere a aspectos arquitectónicos como naturales".
Pero el proyecto busca, igualmente, la creación de nuevos valores que, "siendo comparables con los anteriores, ayuden desde cualquier perspectiva a potenciar los ya existentes y los recuperados". De este modo, van e ejecutarse "acciones necesarias, funcionales, respetuosas y coherentes que puedan servir de estímulo y ejemplo a otras Administraciones".
Mención especial merece la realización de nuevas excavaciones arqueológicas, pues con ellas se pretende potenciar el yacimiento dando continuidad a las excavaciones efectuadas hace justamente dos décadas.
Y de este modo se intenta mejorar el espacio dejando a la vista el nivel principal de la ocupación medieval que existía en el recinto interior y "definiendo con más precisión la función del recinto exterior y las características del antiguo asentamiento".