A. G. - VILANOVA
El estado de deterioro, inseguridad y abandono del antiguo cocedero de Charpo, en la zona de A Basella, tiene los días contados después de que la comisión de gobierno del Concello de Vilanova de Arousa acordase ayer la declaración de ruína de las instalaciones.
Tomando como referencia una serie de informes de la Policía Local, en los que se hace constar que la nave viene sufriendo un constante deterioro desde su cierre, estado que se vió agravado en los últimos años por tres incendios, la comisión de gobierno decidió catalogar el inmueble en estado ruinoso, dando un plazo de tres meses a los administradores judiciales para ejecutarlo. En caso de no ser así, será la propia Administración local la que se haga cargo de la obra a costa de los propietarios.
La declaración de ruína de la nave también se toma teniendo en cuenta una serie de condicionantes económicos. Estos no son otros que los que indica la Lei de Ordenación Urbanística e Protección do Medio Rural de Galicia, que contempla esta catalogación para un inmueble cuando el coste de la reparación supere la mitad de su valor de reposición.
El acuerdo tomado ayer se va a trasladar a la entidad mercantil Charpo S.A., que se encuentra en liquidación, a los administradores judiciales y a Portos de Galicia, entidad que gestiona parte de los terrenos sobre los que se asienta la nave.
El inmueble permanece abandonado desde que fue intervenido por la Audiencia Nacional a la familia Charlín, al entender que podía estar siendo utilizada para un presunto blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico. Desde su intervención permanece totalmente en desuso, salvo durante una pequeña etapa en la que el Concello la utilizó como almacén municipal y como lugar en el que se guardaban embarcaciones tradicionales.
Pero el deterioro más grave lo sufrió la nave de Charpo en los últimos años, después de sufrir varios incendios en su interior, tres de ellos de considerables dimensiones y que afectaron a la estructura. De hecho, los informes de la Policía Local de Vilanova alertan del peligro de desplome del tejado, seriamente dañado desde el primer incendio, justo en una zona muy próxima a varios edificios y a un instituto con más de 200 alumnos como es el de A Basella.
La situación en la que se encuentra la nave y el lugar privilegiado que ocupa, en pleno casco urbano y muy próximo al puerto, propició que el Concello pusiese sus ojos en ella para que se convierta en el auditorio municipal. De hecho, el propio alcalde, Gonzalo Durán, ha comenzado a negociar con Portos de Galicia y con los administradores judiciales la cesión de los terrenos con el fin de hacer realidad una de las infraestructuras más demandadas desde Vilanova de Arousa.
En el interior de la nave no queda ya nada de valor, ya que las máquinas o los materiales que todavía permanecían en el cocedero fueron robadas hace años. Incluso la Policía Local y la Guardia Civil llegaron a detener a varias personas en su momento como presuntos responsables del robo de este material. Queda pendiente de resolver la situación en la que se encuentran unas 60 trabajadoras de la antigua nave, que vienen reclamando a la familia Charlín, desde antes de la intervención, el abono de sus salarios y liquidaciones de contrato.