F. FRIEIRO - VILAGARCÍA
Varios colectivos de Trabanca Sardiñeira se han puesto en contacto con la asociación de Vecinos Antiviolencia (VAV) para denunciar las "amenazas y agresiones" sufridas, según los primeros, por parte de otros colectivos ubicados en la zona.
En concreto los grupos que han buscado amparo en la asociación presidida por el arquitecto José Luis Recuna son la comunidad de montes, la asociación de vecinos, las mulleres rurais, la asociación cultural "Os Anxos", la Plataforma del Túnel del AVE y la cofradía de la Virxe dos Anxos.
Desde VAV indican que recientemente se han reunido con los presidentes de las asociaciones antedichas para valorar la situación actual y asesorar a los presuntos damnificados sobre las medidas legales que puedan adoptar para llegar a una resolución de los conflictos. Desde la directiva de Vecinos Antiviolencia aclaran que ellos van a mostrarse totalmente "solidarios" con los afectados y que por ello unirán sus reivindicaciones a las que ya se hicieron públicas en su momento respecto a algunas familias de Sobradelo.
Primeras llamadas
Esta respuesta por parte de VAV viene dada después de que la directiva mantuviese distintos encuentros con asociaciones del municipio para valorar en qué medida existen en otros enclaves de Vilagarcía casos relativos a lo que ellos denominan "violencia vecinal".
El colectivo asegura que desde que se ha dado a conocer de forma oficial han sido muchas las personas anónimas que se han puesto en contacto con ellos por un problema que se define como "muy arraigado aunque con poco conocimiento legal por parte de los afectados".
De hecho, el propio colectivo está trabajando en la puesta en marcha de un gabinete asesor que servirá de ayuda para resolver las dudas en cuanto a medidas legales a adoptar e incluso como intermediario entre los vecinos y la propia administración.
En el caso concreto de Trabanca Sardiñeira se han presentado en los juzgados denuncias cruzadas entre distintas asociaciones por problemas surgidos tras la constitución de la comunidad de montes del lugar y por la teórica animadversión histórica entre asociaciones de distinta índole.
Ahora son los miembros de Vecinos Antiviolencia, un colectivo que sigue creciendo, los que intentan mediar en el caso.