REDACCIÓN - A ILLA
El conflicto que provoca el furtivismo en las playas de A Illa de Arousa vivió el pasado jueves un nuevo episodio al aparecer quemadas las motos de dos furtivos de Vilanova en la playa de Gradín el pasado jueves.
Los hechos, según se relata en la denuncia interpuesta ante la Policía Local de A Illa, tuvieron lugar a primera hora de la mañana de ese día, cuando los dos furtivos se encontraban en la playa de Gradín esquilmando la producción del banco marisquero. Cuando regresaron al lugar en el que habían estacionado sus motocicletas se encontraron con que estas habían sido desplazadas varios metros y estaban ardiendo, quedando totalmente calcinadas por el efecto del fuego.
Aunque los presuntos furtivos no querían señalar a un culpable, si hicieron constar en la denuncia que, un cuarto de hora antes de encontrarse sus ciclomotores pasto de las llamas vieron pasar uno de los vehículos de vigilancia de la Cofradía de A Illa, con cuyos vigilantes tuvieron un enfrentamiento el verano pasado, cuando los sorprendieron esquilmando la playa de O Bao. De todas formas, la investigación descarta por completo que los vigilantes tuviesen algo que ver con estos hechos y apunta más hacia algún socio de la cofradía molesto por la actividad ilegal de estas personas o a otros furtivos como posibles responsables del incendio.
El patrón mayor de A Illa de Arousa, Benigno Chaves, también se mostró rotundo a la hora de defender a los vigilantes del pósito, asegurando que "su trabajo es vigilar y controlar los bancos marisqueros y nunca se han tomado la justicia por su mano, limitándose a denunciar a todos aquellos que actúan de forma ilegal". Lo que no descarta es que pudiese ser algún socio de la cofradía porque "los marineros, están cansados de ver como el producto que ganan honradamente se cotiza a unos precios muy bajos debido a la actividad de los furtivos". No en vano, más del 90% de los habitantes de A Illa viven directamente del marisqueo o de la acuicultura, actividades que se ven seriamente perjudicadas por la acción del furtivismo. El incidente ocurrido la pasada semana no es el único que ha tenido lugar en A Illa y en el que se han visto involucrados los furtivos. El más grave ocurrió hace un par de meses cuando un conocido ilegal de A Illa amenazó con agredir con un cuchillo a un vigilante del pósito cuando éste trataba de requisarle las almejas. Los vigilantes de A Illa también han participado en varias persecuciones a furtivos e intervenido en decomisos importantes, el último de ellos en la zona de Punta Cabalo, donde detectaron a dos buzos con vieiras.