F.F. - RIBADUMIA
El pleno de Ribadumia aprobó ayer la última fase de la iniciativa que permite desafectar por completo los terrenos en los que se ubica la conocida como Casa do Médico, en Barrantes, y también el propio edificio. Este nuevo paso administrativo facilita al gobierno local la tarea para ejecutar cuanto antes un proyecto de uso que dotará al municipio de un nuevo local para acoger actividades de carácter público y social.
El gobierno local presidido por Salomé Peña llevó el tema hace unos meses al pleno y tras darse cuenta de que el edificio, en avanzado estado de deterioro, podría servir para acoger la actividad de alguna asociación. La Casa do Médico de Barrantes sirvió como centro de atención sanitaria durante más de treinta años y ahora, como se explicó ayer en el pleno, este uso ha quedado totalmente anulado por la puesta en funcionamiento del ambulatorio municipal.
Después del acuerdo adoptado ayer por el pleno de la Corporación, el arquitecto municipal se encargará de esbozar un proyecto de remodelación del inmueble que será ejecutado según el presupuesto disponible en su momento.
Por otra parte, el salón de plenos de Ribadumia recibió ayer al nuevo concejal del Bloque Nacionalista Galego, Luciano Fontán, que tomó posesión de su cargo después de que el anterior edil electo, Ramón Mouriño, cesase.
En la sesión de ayer también se debatieron cuestiones como la delegación en el Oral del cobro de todos los ingresos en ejecutiva o la ordenanza reguladora de la tasa por la utilización de las instalaciones náuticas municipales, además de ratificar el convenio que el Club Náutico tiene de explotación de las zonas antedichas.