A. G. - VILANOVA
Casi dos años después de comenzar con los trámites, mariscadores vilanoveses iniciaron ayer el plan experimental de extracción de la navaja, un recurso que estaba sin aprovechar en las concesiones que gestiona el pósito. La primera jornada, calificada como de tanteo, se solventó con escasa capturas y con pocos participantes. De hecho, a la lonja de Vilanova de Arousa sólo llegaron siete kilogramos de navaja que fueron extraídas por dos buceadores en apnea.
El precio del marisco en la lonja tampoco fue muy bueno, ya que los siete kilogramos se cotizaron a 10,25 euros. De todas formas, los inscritos en el plan experimental de la navaja esperan que estos datos mejoren con el paso del tiempo, tal y como ha ocurrido en otras cofradías, como es el caso de A Illa y O Grove, pósitos en los que llevan varios años trabajando en la extracción de navaja. De hecho, uno de los marineros que comenzó ayer con la campaña reconocía que "fue una toma de contacto para ver el estado del recurso y comenzar a familiarizarnos con el trabajo".
El plan experimental afecta a diez marineros y a cinco embarcaciones, que tendrán 60 días anuales para dedicarse a este recurso. Los marineros disponen de dos zonas concretas para la extracción del recurso, ubicadas en las inmediaciones de la playa de As Sinas y en As Carballas. La extracción debe realizarse en apnea, sin utilizar ningún tipo de bombona.
La patrona mayor de Vilanova de Arousa, Evangelina Lago, apuntaba ayer que "es la primera vez que en esta cofradía se explota este recurso, pero los datos que manejábamos indicaban que es un producto que tiene buenas perspectivas, por lo que optamos por solicitar a Mar su explotación".
Aunque los resultados del primer día no fueron excesivamente buenos, Lago confía en que la lonja de Vilanova se convierta en una referencia para los compradores de navaja.