M.G. - VILAGARCÍA
El servicio de ayuda a domicilio de Vilagarcía, mediante el que se atienden a 74 personas con autonomía limitada o problemas de desestructuración familiar, fue recientemente objeto de una reclamación por parte de un grupo de trabajadoras que acusaban a la empresa y a los Servicios Sociais de no hacer un seguimiento de los usuarios. La concejala del departamento de Igualdade e Benestar, Ana Lorenzo, no ha querido conformarse con los informes recibidos, por lo que ha decidido iniciar una ronda de visitas a los usuarios para conocer personalmente el grado de satisfacción de este servicio.
El objetivo de las visitas es continuar avanzando en la mejora del servicio de ayuda a domicilio, conociendo de primera mano la prestación de esta atención básica que financia el Concello.
Las visitas, que comienzan hoy, se van a realizar entre un número determinado de usuarios elegidos de forma aleatoria en las distintas parroquias del término municipal. La concejala Ana Lorenzo estará acompañada por la coordinadora de Servicios Sociais en estas entrevistas con los usuarios para conocer su opinión sobre la prestación, escuchar sus propuestas y también las necesidades que los propios beneficiarios detecten y que puedan contribuir a mejorar el servicio.
La prestación de ayuda a domicilio tiene como objetivo ofrecer desde una perspectiva integral y normalizadora un conjunto de atenciones a las personas que tengan limitada su autonomía personal o en casos de desestructuración familiar que hagan preciso la colaboración externa en tareas cotidianas.
Según establece la normativa en vigor, el número de horas de servicio que puede recibir cada usuario va desde un mínimo de veinte para situaciones de respiro familiar cuando es la propia familia que atiende a la persona dependiente, hasta un máximo de 90 horas estipuladas para el grado más alto de dependencia.
Este servicio se presta todos los días de la semana, incluidos sábados y domingos y en la actualidad el Concello de Vilagarcía atiende a 74 usuarios, con un total de 2.317 horas mensuales.
El número de usuarios se mantiene en torno a esta cifra durante todo el año porque cuando se produce alguna baja se cubre inmediatamente con nuevas altas de personas que están en lista de espera.
Los objetivos del servicio a domicilio son mejorar la calidad de vida de los usuarios, posibilitar la permanencia de las personas en su contorno de convivencia habitual, favoreciendo y potenciando la autonomía personal en el propio domicilio, así como mantener y mejorar y recuperar las redes de relación familiar y social, prevenir situaciones de dependencia o exclusión social y retardar o evitar la institucionalización de las personas.
En este servicio se ofrecen diferentes atenciones con tareas que se prestan en funciones de las necesidades concretas de cada particular. Las personas que realizan estos servicios, que se gestionan a través de una empresa privada, son técnicos auxiliares de ayuda a domicilio.
Además, a través de este servicio de ayuda se realizan atenciones de carácter psicosocial y educativo como intervenciones técnico-profesionales formativas y de apoyo al desarrollo de las capacidades personales de los usuarios, normalmente de hogares desestructurados, de la afectividad, convivencia, integración de la comunidad y mejora de la estructura familiar.
En este ámbito también se realizan atenciones de carácter complementario como acompañamientos y actividades para el desarrollo de hábitos saludables, prestación de atención a distancia mediante teleasistencia o adaptaciones funcionales del hogar.