REDACCIÓN - CAMBADOS
El registro de la casa de Quintanilla de Urz (en la provincia de Zamora) no fue tan sencillo como parece. Cuando la Guardia Civil llegó el jueves a este pequeño pueblo de apenas cien habitantes con José Lafuente Martínez tuvieron que ponerse en contacto con el ayuntamiento. Y es que según el Catastro, la parcela en la que se encuentra la vivienda de Lafuente es de propiedad municipal.
En ese momento no estaba el alcalde, pero se personó en la zona el juez de paz para explicar que no eran terrenos municipales. El registro lo realizó una comisión del juzgado de Benavente, mediante un exhorto del juzgado de Cambados que instruye las diligencias.
Los instructores acudieron a Quintanilla convencidos de que en ese lugar Lafuente pudo ocultar droga hace años. Él asegura que compró esa casa porque se encuentra muy cerca de un importante coto de caza, y que para poder entrar en esa reserva cinegética es imprescindible tener una propiedad en el entorno. Se trata de una casa rehabilitada –en la imagen, la pintada de blanco–, que tiene a su izquierda la típica bodega castellana. Se trata de un túnel subterráneo –la puerta está al nivel del suelo, pero luego bajan unas escaleras hacia el fondo– y sería el escondrijo perfecto para un alijo, según algunos expertos.