FÁTIMA FRIEIRO - VILAGARCÍA
Un grupo de padres del colegio de A Lomba, en Vilagarcía, se turnan desde hoy para vigilar a los niños desde que salen del autobús hasta que entran en el recinto educativo. La medida fue adoptada por miembros de la Asociación de Nais e Pais de Alumnos después de que la Consellería de Educación remitiese un escrito hace dos días a la dirección del colegio señalando que el método empleado desde principios de curso en el centro escolar no era el autorizado.
El director del colegio de A Lomba, Francisco Cernadas, explica que desde el mes de septiembre y como “vía exploratoria” se les adjudicó a las cuidadoras del colegio (dos en total y que están capacitadas para atender a niños con algún tipo de deficiencia o problema) la tarea de vigilar a los pequeños desde que bajan del autobús y se introducen en el recinto escolar. El director señala que, ante la incertidumbre de si esta orden era correcta, se remitió un escrito a la Consellería informándoles sobre la actuación, a lo que la Xunta respondió negativamente aludiendo que la tarea no correspondía a ese personal.
Ante ello, los padres de los alumnos recibían en sus casas una comunicación del centro en la que se les advertía del vacío en cuanto a vigilancia durante ese período y por ello han decidido actuar.
Búsqueda de apoyo
Ayer mismo la dirección de la ANPA se ponía en contacto con asociaciones de padres de los distintos colegios para reunir apoyos y buscar así una solución conjunta al problema. La directiva de la asociación de A Lomba admite que el problema no está en el propio centro educativo y sentenció que ellos mismos remitirán un escrito a Educación para intentar llegar a una mejora de la norma en beneficio de todos.
La ANPA aclara además que la mayor preocupación de los padres está en los niños de educación infantil de 3, 4 y 5 años que no cuentan con ningún hermano o familiar en el centro que pueda acompañarlos y, por lo tanto, vigilarlos.
De todos modos, los padres que estos días se ocuparán de vigilar a los pequeños admiten que ellos no pueden asumir la tarea durante mucho tiempo por lo que insisten en que es labor de la administración llegar a una solución que satisfaga a las partes y que facilite el trabajo tanto a los acomodadores como a los docentes.