F.F. - CAMBADOS
Un niño de 12 años de edad resultó ayer herido leve tras ser atropellado por un turismo en las inmediaciones de la PO-549 a su paso por Castrelo, en Cambados. El suceso se registró al filo de las ocho y media de la tarde cuando el menor bajaba del autobús escolar. en una zona muy cercana a la gasolinera.
El niño se disponía a cruzar la carretera hacia su casa, cercana al lugar del siniestro, cuando un turismo que circulaba a poca velocidad lo golpeó provocándole leves contusiones. Hasta el lugar se desplazó una ambulancia del 061 que fue la encargada de llevar al menor a un centro hospitalario donde fue atendido de sus heridas.
Al parecer, y según testigos del accidente, el autocar se vio obligado a parar en el medio de la carretera debido a las obras que se están ejecutando en las inmediaciones de este concurrido vial desde hace ya varios meses y que provocan importantes molestias tanto a los peatones como al tráfico rodado.
Concretamente en la zona del siniestro no existen ni aceras ni tan siquiera un trozo de arcén que posibilitaría una parada segura para el transporte escolar, sobre todo teniendo en cuenta que las farolas existentes desde siempre en el entorno fueron retiradas hace aproximadamente un año.
Malestar vecinal
Tras el siniestro de ayer fueron muchos los vecinos de la zona que se acercaron hasta el lugar del suceso y que se manifestaron molestos por las malas condiciones de seguridad en la que actualmente se encuentra la controvertida carretera.
De hecho, la lucha del Concello de Cambados ha sido intensa durante los últimos años a la hora de exigir las aceras que garantizasen al menos la seguridad para los peatones.
El siniestro de ayer evidencia nuevamente la necesidad de agilizar unos trabajos que parecen no acabar nunca y que ya indignan a buena parte de los cambadeses.
Además, la PO-549 es un vial que reúne varios de los puntos negros de la provincia de Pontevedra dado que es una carretera en la que se suele conducir a velocidades muy elevadas. Es por ello muy habitual los controles de la Guardia Civil de Tráfico en el entorno con la colocación de radares móviles para disuadir a los camikazes.