M. MÉNDEZ - AROUSA
El muelle de Tragove, uno de los más importantes de la ría, va a ser objeto de un proyecto de ampliación cuyo coste asciende a algo más de un millón de euros y que persigue, sobre todo, mejorar la seguridad y operatividad de este puerto.
Así lo anunciaron ayer desde Portos de Galicia, el ente público perteneciente a la Consellería do Mar que se ocupa de esta demandada actuación que recientemente prometió ejecutar el propio presidente, José Manuel Álvarez-Campana.
Los vientos de A Toxa
Tal y como reconoce la Administración, “la actual línea de atraque de Tragove resulta insuficiente y presenta problemas de agitación cuando los vientos proceden de la isla de A Toxa”. Debido a esa “agitación” los técnicos creyeron apropiado habilitar un puerto perpendicular al existente.
Con un periodo de ejecución de 36 meses, estos importantes trabajos van a centrarse en el dragado, la limpieza superficial y la retirada de fangos, al tiempo que se repasará la cimentación existente y se construirán nuevos bloques que se colocarán en dos fases, antes de habilitar la escollera exterior.
Pavimento y luz
El proyecto se completa con el pavimentado del nuevo puerto –con una capa de 20 centímetros– y la aportación de tomas de agua, electricidad y alumbrado público, mediante columnas de 11 metros y lámparas de 250 vatios.
La ejecución de esta obra es inminente, toda vez que ayer se anunció el proceso de licitación en el Diario Oficial de Galicia. Se trata de la segunda fase de actuación, después de que tras la primera se registraran algunos problemas en los fondos marinos, “por lo que fue preciso hacer un estudio geotécnico posterior en el que pudo comprobarse la existencia de una bolsa de fangos”, explican en Portos de Galicia.