REDACCIÓN - VILANOVA
La obra de ampliación de la carretera provincial que une las parroquias vilanovesas de Baión y András se está centrando en la zona de Serantes, tramo en el que la Diputación va a invertir 600.000 euros. En este tramo se va a corregir una curva peligrosa, además de crear arcenes y ensanchar los carriles de circulación. Se trata de una obra que venía siendo muy demandada por los vecinos y necesaria para resolver el peligro en el tránsito de vehículos y peatones.
Tanto Concello como Diputación consideran fundamental la obra porque este vial es uno de los pocos que quedan con cinco metros de ancho. En algunos tramos se va a ensanchar el vial hasta los doce metros pero sobre todo, y en eso insiste el gobierno local, se van a crear arcenes, fundamentales para la seguridad en el paso de peatones.
La ejecución de la obra global prevista en la carretera está siendo distribuida en fases. La primera de ellas se ejecutó desde la PO-531, a la altura del conocido cruce de Millos, hasta el núcleo donde se sitúa el centro de salud. En esta primera actuación se tuvo en cuenta la proximidad tanto del centro escolar como de la casa da cultura, que generaban un importante flujo de peatones por la zona.
La segunda fase se ejecutó entre las zonas de O Couto y Pereiro, donde se resolvió el problema de vía estrecha caracterizado por la presencia de varios núcleos de viviendas, suavizando la curva.