A.M. - A ILLA
Cientos de niños de A Illa cumplieron ayer la tradición del día de "ir a pedir". Es el colofón a la festividad de Todos los Santos y Difuntos en la localidad isleña, y se trata de una costumbre inmemorial. Los pequeños salen en pandillas y piden "unha limosniña polos defuntiños que van alá" en las casas, los bares, los comercios y hasta las entidades bancarias.
Algunas ocasiones, los mayores les piden que recen un Padrenuestro antes de darles el premio, aunque esa sí que es una costumbre que según los propios vecinos ya está en desuso. También han cambiado con el tiempo los objetos que los niños se llevan como botín. Antiguamente los pequeños se iban con los sacos llenos de mazorcas de maíz, patatas o castañas asadas. Luego fueron las mandarinas y pequeñas cantidades de dinero. Y en la actualidad, lo que más cargan los niños en sus mochilas escolares son golosinas y caramelos.
Los pequeños salen muy temprano en pandillas de amigos, y lo habitual es que primero vayan a las panaderías y a las librerías, porque en esos lugares les dan unos bollitos especiales de estas fechas y bolígrafos, lápices o pequeños cuadernos, por lo que nadie quiere perderse estos objetos distintos a lo que suelen recibir en el resto de casas.
Algunas pandillas incluso entraron en una conserva de la zona, de donde salieron con latas de atún, y en un bar el dueño les dio escoger a los pequeños entre caramelos y unas pocas monedas. Los niños prefirieron el dinero. Ya a mediodía y por la tarde, pudieron disfrutar del botín con sus amigos y familiares.