MANUEL MÉNDEZ - O GROVE
El concejal Alfredo Bea insiste: el Monte Central de A Toxa está "muerto" a causa de un hongo y la presencia de plantas invasoras, especialmente acacias, que en algunos casos tienen más de veinte años.
Tras recorrer de nuevo el monte e invitar a los vecinos de O Grove a hacer lo propio, el edil galeguista trata de demostrar que la actuación llevada a cabo por el Concello hace cuatro años, cuando gobernaba el PP, "no sirvió de nada".
Hace días Alfredo Bea dijo estar dispuesto a trazar un plan para recuperar el Monte Central o parcela Z-14, llegando a preguntarse por el paradero del dinero obtenido con la tala efectuada en 2005.
Aquello no gustó al portavoz del PP, Miguel Pérez García, quien contraatacó diciendo que si el Monte Central está "muerto", o al menos muy deteriorado, es a causa de la falta de actuación por parte del cuatripartito, que en dos años y medio no habría actuado en este terreno para mantenerlo y potenciarlo.
Ahora Alfredo Bea niega la mayor, y cuando muestra ejemplares adultos de especies como la acacia, o cuando enseña los troncos de pinos comidos por el hongo, pretende demostrar que la actuación de 2005 fue inútil, "y que en realidad lo que se hizo fue cortar madera sana y dejar la enferma".
Mientras muestra el tronco de alguna acacia que por su porte parece tener más de veinte años, Alfredo Bea trata de demostrar "la falsedad" con la que habría actuado el PP, pues dichas acacias demostrarían que la tala de hace cuatro años fue insuficiente o inservible.
"Es duro ver cómo dice Miguel Pérez que la tala hecha en 2005 fue dirigida por un ingeniero agrónomo de prestigio y que tras la corta de árboles enfermos se eliminaron las especies invasoras dejando el monte impecable, pues evidentemente ahora puede comprobarse que no fue así", espeta Bea.
Incluso se refiere a las palabras de Miguel Pérez cuando el conservador decía que la empresa ya había advertido hace cuatro años de que serían precisas talas posteriores. "Ante esa afirmación lo que yo veo en el monte, y lo que cualquiera puede comprobar, es que sólo quedan árboles enfermos, por eso me pregunto qué pasó con los sanos", concluye Bea.