M.G. - O SALNÉS
Los cementerios parroquiales y municipales existentes en la comarca de O Salnés y los municipios de su entorno en Arousa se llenaron de flores durante este fin de semana, luciendo un aspecto especial con motivo de la festividad de Todos los Santos.
La operación para engalanar los camposantos comenzó durante la pasada semana con actividades de limpieza y mantenimiento de panteones y sepulturas. Todo tenía que estar en las mejores condiciones para la fiesta en la que se honra a familiares y amigos fallecidos.
Los ramos y centros de flores comenzaron a desfilar desde el pasado viernes, llenando de colores progresivamente las frías lápidas.
Ayer amanecieron los cementerios de la comarca prácticamente tapizados de centros florales. Sin embargo, la mayor afluencia de visitantes se produjo durante la tarde cuando las inclemencias meteorológicas decidieron dar una tregua a los vecinos de esta comarca para que pudieran cumplir con el rito que cada año los lleva hasta los camposantos.
Los municipios de O Grove y Vilagarcía de Arousa han regulado la venta de flores en los mercadillos para evitar la competencia desleal a las floristas que trabajan en estos municipios habitualmente.
En Vilagarcía se instaló una carpa especial que estuvo abierta durante tres días para la venta de flores. Ayer por la mañana pocas quedaban en este recinto, dado que la mayor parte de los clientes hicieron sus compras entre el viernes y el sábado por la mañana.
El valor económico de las flores siempre se incrementa para esta época de mayor demanda. Sin embargo, dada la crisis económica, los precios en esta ocasión se contuvieron, por lo que se registraron similares tarifas que el año pasado.
Los crisantemos fueron las flores de mayor demanda, aunque también abundaron los ramos con lirios, rosas, claveles y orquídeas.
A pesar de que las visitas a los cementerios se sucedieron durante toda la jornada de ayer, fue durante la tarde cuando hubo más visitantes dado que también es muchas parroquias estaban programados actos litúrgicos en recuerdo de todos los difuntos.
Pocos fueron los párrocos que se arriesgaron a celebrar los oficios en los camposantos. Debido al mal tiempo, que amenazó durante toda la tarde con descargar nuevos chaparrones, la mayoría optó por la fórmula segura de realizar los actos en la iglesia.
Regulación del tráfico
La masiva visita de vilagarcianos durante la tarde al cementerio municipal de Vilagarcía, ubicado en la recta de Rubiáns, provocó un colapso de tráfico en este tramo de la carretera N-640, lo que llevó a la Policía Local a establecer un operativo especial para regular la circulación rodada.
En las inmediaciones del cementerio se instalaron, como ocurre todos los años, los puestos de castañas y otras delicias que adquirieron los vecinos al finalizar la visita a los panteones donde se hallaban enterrados sus seres queridos.
Cada lugar de la comarca tiene sus propias costumbres. En los cementerios parroquiales del interior del valle de O Salnés sus vecinos suelen pasar toda la tarde acompañando a sus difuntos.