A.MARTÍNEZ - AROUSA
Más de 60 barcos de Cambados y Rianxo comienzan hoy la extracción de volandeira con el “bou de vara” y el “rastro de vieira”. Se trata de una campaña marcada por la incertidumbre y la preocupación, ya que muchos patrones y marineros temen que la crisis económica repercuta negativamente en las ventas de este marisco bivalvo, de la familia de las zamburiñas.
El patrón mayor de Cambados, Benito González, admite que “tengo mucho miedo. Los compradores me dicen que ya llevan unos cuantos meses con las ventas muy bajas. Es uno de los años que más inquieto y preocupado estoy”. A su homólogo de Rianxo, Baltasar Rodríguez, el arranque de esta campaña de la volandeira le transmite unas sensaciones parecidas.
“A ver que pasa, porque el año pasado ya hubo que dejarla en el mar porque no había quien la comprase”, manifiesta. Ambos patrones coinciden con que hay bastante cantidad de volandeira, y que abunda la de buena calidad, pero que el problema reside en la comercialización del producto.
Baltasar Rodríguez alega que la importación masiva de zamburiña de Francia o Argentina le hace mucho daño a los pescadores gallegos. Y es que el marisco foráneo tiene dos ventajas, según Rodríguez, para las industrias transformadoras. En primer lugar, que es más barato; y, en segundo, que ya vienen limpias, por lo que las fábricas también se ahorran algo de costes.
En su contra, el patrón mayor de Rianxo indica que la zamburiña extranjera tiene un peor sabor que la gallega, y que además llega ya a Galicia congelada, por lo que sus cualidades son inferiores a las de la gallega.
Baltasar Rodríguez opina que una de las razones por las que muchas fábricas optan por comprar la volandeira foránea es que en Francia o Argentina tienen una producción mucho más grande que la de la ría de Arousa, de modo que los empresarios pueden completar pronto sus previsiones de enlatado, y no tienen que estar pendientes de la volandeira que diariamente extraen los barcos arousanos.
Tampoco las tiene todas consigo Benito González. Como en años anteriores, la cofradía de Cambados se puso en contacto con diversas empresas de la comarca, e incluso de localidades próximas, como Vigo, para avisarles del inicio de la campaña de la volandeira y para remitirles unos pequeños lotes con el marisco obtenido en la ría.
Lo que se pretende es que los empresarios puedan conocer de primera mano la volandeira de la ría de Arousa, y realicen las pruebas que estimen necesario. El objetivo es que las conserveras –si no todas con las que se contacta, sí un grupo de ellas– compren con frecuencia la zamburiña arousana, lo que proporcionaría estabilidad a la flota.
“Este año hemos hablado con más gente que nunca, y la próxima semana –por esta que empieza que hoy– aún vamos a hablar con alguna más”, avanza Benito González. Pero la decisión final de las fábricas con las que ha contactado la cofradía no se conocerá hasta dentro de unos días o unas semanas.
Las primeras subastas
Las primeras subastas de volandeira en Rianxo y Cambados tienen lugar hoy, y está previsto que en la lonja barbanzana comience a las 15.30, y en la de Cambados media hora más tarde, a las 16. En Rianxo tienen permiso para extraer este marisco unas 30 embarcaciones del “bou de vara” y en Cambados entre 40 y 50, entre los que se suman unos 10 que salen a pescar con el rastro de vieira. El año pasado empezaron la campaña con una descarga conjunta de 7.700 kilos de volandeira, y unos precios bastante flojos, que estuvieron entre los 0,80 céntimos y los 2 euros el kilo.
Ya pensando en la jornada de hoy, los patrones de Rianxo y Cambados opinan que si los precios bajan durante la puja de una media situada entre los 1,50 y los 2 euros el kilo de volandeira no habrá motivo para la satisfacción. Puesto que se trata de un marisco de calidad que da empleo a muchos marineros, en Rianxo y Cambados piensan en medidas para potenciar la volandeira, y una de las posibilidades pasaría porque los propios pescadores ya le sirviesen a sus clientes el marisco limpio.