A.M. - CAMBADOS
Cinco personas están heridas, dos de ellas de gravedad, tras sufrir un brutal accidente en la vía rápida de Cambados a Ribadumia, en las proximidades de la gasolinera de Vilariño. En realidad, todo parece indicar que se trató de dos siniestros distintos, aunque uno fue a consecuencia del otro.
Sobre las cinco de la tarde circulaban por la vía rápida, en dirección a Ribadumia, el empresario José Manuel Vilanova Peña y su mujer, S.M.I. Iban en un Citroën C3, y detrás de ellos uno de sus hijos, J.V.M., conducía un Opel Kadett.
En sentido contrario circulaban una furgón Iveco de reparto de flores, conducido por el varón J.G.U., y detrás de la furgoneta un Mercedes, ocupado por otro hombre, E.F.C.
Los dos primeros vehículos en colisionar entre ellos de forma frontal fueron el Citroen en el que iban Vilanova Peña y su mujer y la furgoneta. Según algunos indicios, luego chocaron –también de frente– el Opel y el Mercedes al intentar esquivar a los dos vehículos que iban delante.
Ambos impactos fueron brutales, y tres coches se estrellaron posteriormente contra el quitamiedos. Algunos de los implicados quedaron atrapados en un amasijo de hierros y no podían salir de sus coches.
Entre las dos parejas de vehículos accidentados había una distancia de unos veinte metros, lo que hizo pensar en que se tratase de dos accidentes distintos.
Se montó enseguida un espectacular dispositivo de emergencias. El 112 llamó a los bomberos de O Salnés, para que excarcelasen a las víctimas, así como a la Guardia Civil de Tráfico y a las agrupaciones de Protección Civil y de la Policía Local con competencia en la zona. Mientras, el servicio de urgencias médicas del 061 enviaba al punto del accidente casi media docena de ambulancias procedentes de Cambados, Portonovo, Pontevedra y Vilagarcía.
Incluso se llamó al helicóptero, pero al final éste no pudo volar debido a la escasa visibilidad. Mientras los bomberos y los médicos del centro de salud de Cambados desplazados por el 061 prestaban la primera asistencia a los heridos, los otros cuerpos de seguridad y emergencias cortaban al tráfico la vía rápida entre las rotondas de Barrantes y Vilariño, desviando la circulación por carreteras secundarias.
Los bomberos tuvieron que excarcelar a la mujer de Vilanova Peña, S.M.I., de 65 años, que iba de acompañante en el C3; a su hijo, J.V.M., de 29; y al conductor del Mercedes, E.F.C., de 44.
Los otros dos heridos, J.G.U., de 29 años –que iba al volante del furgón– y el propio Vilanova Peña, de 72 años, lograron salir por su propio pie o lo hicieron asistidos por los médicos y los técnicos de ambulancias.
Los lesionados fueron repartidos entre el Hospital do Salnés, el Domínguez –a donde derivaron al empresario de Ribadumia y a su hijo– y Montecelo, que es donde ingresó la única mujer implicada, S.M.I., que en principio fue la peor parada y la que se encuentra más grave.
Sufrió diversos traumatismos y fracturas, y sobre las 22 horas de ayer estaba siendo sometida a una operación quirúrgica en Montecelo.
Antes del accidente, la mujer había estado comiendo con su marido y con el hijo en Cambados, y regresaban a Ribadumia a casa de un familiar con el que estaban pasando el fin de semana. Y es que José Manuel Vilanova Peña reside en la actualidad en A Coruña –de donde es su mujer– desde donde dirige una empresa especializada en psicología y rendimiento escolar, con sedes en A Coruña y Vigo.
Se barajan varias hipótesis para explicar el accidente, y una de ellas apunta a un pinchazo o al reventón de una rueda del C3 que conducía Vilanova. El tráfico se restableció a las 20 horas.