M.G. - ???VILAGARCÍA
Hoy en día en que los comercios abren y cierran su actividad en pocos años son contados los establecimientos que llevan varias décadas a disposición del público. Pero aún más difícil es encontrar a un trabajador con una vida laboral de algo más de 52 años ligada a un único establecimiento comercial, y que es testigo de los cambios vividos en la ciudad my sus gentes durante medio siglo. Manuel Diéguez Méndez, conocido popularmente como "Cholo", vivió ayer su última jornada de trabajo en Confecciones Santa Rita, comercio en el que empezó a trabajar cuando tenía 12 años.
– ¿Cuándo empezó a trabajar en Santa Rita?
– Entré aproximadamente en el año 1957. Empecé con 12 años, cuando la empresa daba la posibilidad de compatibilizar el trabajo y los estudios en la Academia Ríos. Por la mañana estaba en la tienda y por la tarde iba a la academia. Así hasta los 18 años. Mis comienzos en Santa Rita fueron como en niño de los recados hasta que fui iniciándome en el mostrador, como vendedor.
– ¿En qué ha cambiado el comercio local desde entonces?
–Ha cambiado todo mucho; la gente era muy distinta. Hoy el público entra a mirar y a preguntar y casi no hay clientes fijos. En aquella época el 99% de la gente entraba a comprar. El trato con la clientela era muy familiar y la gente tenía un comercio fijo al que acudía a hacer sus comprar. Vestíamos desde los abuelos hasta los nietos.
–¿Y había tanta variedad de modelos?
– Los comercios tenían mucho menos oferta. Vendíamos sport y sastrería, así como ropa de empresas. Santa Rita fue el primer comercio de Vilagarcía que empezó a vender confección en los años 60, pero aún así había tres o cuatro modelos de pantalones y pocos colores a elegir. Ahora hay gran infinidad de modelos y colores y todo tipo de ropa. a la venta.
– ¿Qué otros cambios ha notado en las ventas en este medio siglo de trabajo?
–Por ejemplo, la forma de vender y exponer la ropa. Ahora las prendas de ropa y los precios están al alcance del cliente que entra a mirar y la gente se orienta más por los precios. Antes la ropa la teníamos toda en la trastienda y el vendedor tenía que conocer más los gustos del cliente para ofrecerle lo que venía a buscar.
– ¿Había que ser casi un psicólogo para tener éxito como vendedor?
– Había que ser mucho más psicólogo que en la actualidad con el cliente porque, además, la gente regateaba mucho. Hoy en día, por suerte, se acabó el regateo, a la gente le interesa o no el producto y el precio.
– ¿Entonces, las tiendas eran muy distintas a las que conocemos en la actualidad?
– El escaparate siempre tuvo mucha importancia; es el mejor dependiente de cualquier negocio: Pero, sí las tiendas eran distintas porque la ropa no estaba toda tan expuesta en la tienda como ahora. En concreto Santa Rita cambió mucho. Antes era un sólo local con un escaparate y una puerta; ahora se duplicó. La tienda cambió radicalmente, porque también cambiaron los proveedores y el estilo.
– ¿Quién compra ahora la ropa; se sigue imponiendo la señora?
–Sigue viniendo la señora a comprar con el marido, pero en matrimonios de mediana edad, y siempre decide la esposa. Pero la gente joven está cambiando estas costumbres.
–¿Cambiaron también las relaciones entre el trabajador y la empresa?
– En este aspecto no hubo tantos cambios. Por fortuna yo nunca tuve problemas en la empresa. Lo que sí puede decir que en este tipo de negocios hay una cosa clara: como el empleado no esté a gusto, es fatal para la empresa porque el cliente lo detecta rápidamente.
–¿ Qué podría destacar de todos los años que lleva como vendedor en este céntrico comercio de ropa de hombre?
– Lo que es impresionante es la cantidad de gente que he conocido en estos años. Hice en mi trabajo muchos amigos entre la gente que pasó por este comercio. Fue una época aquella en que en Vilagarcía nos conocíamos todos y teníamos trato no sólo con la persona sino con toda su familia; era mucho más cercano que en la actualidad.
– ¿ Qué proyectos tiene en mente para su futuro próximo en este último día de trabajo?
–Me planteo disfrutar de la vida y de mi familia: mi mujer, mis dos hijos y un nieto. En casa me dicenque he llegado al final en el trabajo, que tengo que cerrar la etapa laboral. Me gusta viajar y mientras esté en buen estado de salud espero poder hacerlo. Además uno de mis hijos está fuera, en las islas Canarias y ahora podremos visitarlo con más tiempo.