M.G. - VILAGARCÍA
El Concello de Vilagarcía ha contratado la instalación de un sistema de control de tráfico por videovigilancia que se inicia en la calle Juan Carlos I, a la altura del cruce de la casa consistorial, pero que continúa con otros tres equipos a repartir en las principales arterias de la ciudad: la avenida de Pontevedra (Rubiáns), Doctor Tourón y Rosalía de Castro. El objetivo de esta iniciativa es contribuir a una mejora de la seguridad en el tráfico.
Estas cámaras de vídeovigilancia estarán conectadas con unos monitores que se ubicarán en las dependencias de la Policía Local; departamento municipal encargado de su control. Fuentes municipales han puntualizado que las cámaras sólo están enfocadas hacia la calle y las aceras (sólo la vía pública) y no pueden ser orientadas para otro tipo de vigilancia por lo que queda salvaguardada la privacidad de los ciudadanos.
La instalación de este sistema de videovigilancia del tráfico rodado en las principales arterias de la ciudad se incluye en el programa de actuaciones del Concello para la mejora de la seguridad vial. Las obras se financian con cargo al plan E, en el que también se han incluido otras acciones como los pasos de peatones elevados y la instalación de señalizaciones semafóricas en los cruces más conflictivos, donde el pasado año se produjeron graves accidentes, algunos de ellos con saldo mortal.
El sistema de control del tráfico por videovigilancia ha sido adjudicado a la empresa ACISA con un presupuesto de casi 60.000 euros. La instalación de los cuatro puntos en los que irán acopladas las cámaras está ligada a la colocación de semáforos. Por este motivo, la empresa contratista comenzó la colocación de las mismas en la calle Juan Carlos I.
Cámaras trasladables
Las cámaras de vigilancia pueden cambiarse a otros puntos si se estima necesario. El gobierno municipal no descarta extender este sistema a otros puntos de la ciudad que resulten conflictivos por alta siniestralidad.
La instalación de nuevas medidas de seguridad para el control del tráfico rodado es la respuesta municipal al alto índice de siniestralidad registrado el pasado año en las principales arterias de Vilagarcía, donde se contabilizaron treinta y nueve atropellos, cinco de ellos con resultado de muerte.