T. A. - VILAGARCÍA
Los vecinos del barrio de Trabanca Badiña se encuentran inmersos en las fiestas grandes en honor de su patrón, San Miguel que se extienden durante cuatro jornadas, hasta el próximo martes 29, en que se celebra el día grande. Los actos comenzaron en la tarde de ayer con la organización de diversas actividades infantiles que animaron a padres e hijos. Los pequeños de la casa pudieron disfrutar desde las 16:00 horas de diversos talleres de pintura y dibujo y las tradicionales atracciones con hinchables y, juegos para todas las edades, hasta las 19:00 horas.
Hacia las 20:00 horas llegó el turno de los mayores, que asistieron por segundo año consecutivo a las actuaciones previstas dentro del festival de baile y música tradicional gallega de "Trabanfolk" que organiza la comisión de fiestas de San Miguel. En la segunda edición de este certamen participaron el grupo de gaiteiros Nós de Sobradelo, la agrupación folclórica Malveiras y la asociación cultural de San Pedro Cea que llenaron de sonido tradicional gallego la tarde del sábado.
Más tarde, tomaron el relevo de las actuaciones, Os Terribles de Arousa poniendo un toque de modernidad dentro de la música tradicional, aunque el plato fuerte de la noche vino de la mano de Treixadura con el Orfeón y el grupo de gaitas. El grupo presentó en Trabanfolk su último espectáculo sobre el disco "Unha semaniña enteira". Puestos de pulpeiras y una gran queimada gallega al final de la noche, acompañaron a los asistentes en la primera jornada de las fiestas de Trabanca Badiña.
Las actividades prosiguen esta tarde con un concierto de la Banda Municipal de Música de Vilagarcía en la plaza de San Miguel a partir de las 19,30 horas. Ya hacia las diez de la noche llega el momento de bailar y cantar en la verbena popular que se celebra al ritmo marcado por las orquestas Miramar y Los Alkar. La verbena popular nocturna de mañana está amenizada por las orquestas Sintonía de Vigo y Abanico.
El dia grande de Trabanca Badiña es pasado mañana martes, cuando se honra a San Miguel. Las actividades comienzan hacia las doce de la mañana con la celebración de una misa solemne en la iglesia del barrio vilagarciano. A continuación, los vecinos llevan al santo en procesión hasta el pazo de A Golpelleira en el barrio de A Torre, donde se hace una parada para tomar un refrigerio antes de la vuelta.