MANUEL MÉNDEZ - BOIRO
El director xeral de Emerxencias e Interior de la Xunta, Santiago Villanueva, asegura que los diferentes equipos terrestres y aéreos desplegados para hacer frente al fuego que arrasó “Cordelería J.J. Chicolino”, en Boiro, “fueron rápidos y efectivos, actuando con profesionalidad y tardando lo indispensable para garantizar la seguridad en un siniestro de este tipo”.
Incluso recalca que la mejor prueba de la “excelente coordinación” existente fue que a pesar de estar en movimiento más de un centenar de personas y una veintena de vehículos “no se produjo el más mínimo incidente”.
Apostilla Santiago Villanueva que el tiempo transcurrido desde que comenzaron las llamas hasta que se montó el dispositivo “fue el necesario para garantizar la seguridad”.
Todo indica que el grupo parlamentario socialista se queda solo en las críticas hacia el trabajo realizado por los equipos de emergencias, pues mientras el PSdeG- PSOE pide la comparecencia del conselleiro Alfonso Rueda y responsabiliza a la Xunta por la presunta ineficacia y falta de celeridad detectadas en la extinción del fuego, el delegado del Gobierno en Galicia, el también socialista Antón Louro, celebra la “rápida actuación” de los diferentes equipos. Y no sólo él, pues diferentes conselleiros, el citado director xeral de Emerxencias y el propio grupo empresarial afectado por el fuego felicitan la labor de los efectivos de Protección Civil, Bomberos y Grupos Municipales de Intervención Rápida que participaron en la operación.
El presidente del consorcio provincial de Bomberos, José Luis Barca, también justificó el tiempo de respuesta empleado, alegando que antes de la llegada de los helicópteros de extinción era preciso sobrevolar la zona para detectar posibles contratiempos, ya que las aeronaves de Medio Rural “no están preparadas para trabajar en incendios de estas dimensiones, ya que las altas temperaturas diminuyen el nivel de oxígeno, y esto causa problemas en los rotores de los helicópteros”.
Hay que explicar que poco después de que comenzara el incendio, a las 13.30 horas del jueves, el gerente de “Chicolino” decía que los equipos de emergencias habían tardado demasiado, pero al día siguiente el grupo empresarial destacaba “la diligencia y esfuerzo” de todos los participantes en la extinción, pues fueron capaces de “atenuar el siniestro”.
Cordelería Rial
Mientras en “Chicolino” se recuperan del desastre, y diseñan su nuevo plan de acción desde las oficinas de que disponen en otra fábrica cercana –en el polígono industrial de Espiñeira– en Cordelería Rial –Vilagarcía– se solidarizan con el empresario boirense, a pesar de ser su competidor directo. En la empresa vilagarciana aseguran que van a “redoblar esfuerzos y aumentar los turnos de trabajo para mantener abastecido al sector mejillonero gallego, como hacemos desde hace cuarenta años”.