MANUEL MÉNDEZ - O GROVE
El XX Simposio Internacional de Escultura al Aire Libre está en marcha, aunque ayer, en el momento de la inauguración oficial, sólo estuvieran disponibles cuatro de los cinco bloques de granito necesarios para que los artistas puedan esculpir sus obras. El certamen arranca en el paseo marítimo de Beiramar, a la altura de Confín, una ubicación novedosa que está por ver cómo funciona, pero que en cierto modo da mayor brillantez al evento, pues la proximidad al mar resulta de lo más atractiva y se amplía el recinto ferial de la Festa do Marisco, que en lugar de concentrarse en O Corgo tiene continuidad por el paseo.
La puesta de largo de este concurso de escultura coincidió con la celebración del Día de los Juegos Populares, que ayer por la tarde permitió a los mecos disfrutar de variadas competiciones, también en Confín.
Ambas citas marcan el punto de partida de la Festa do Marisco, aunque bien es cierto que habrá que esperar hasta el viernes para comer las primeras raciones, asistir a la V Gala Musical y escuchar el pregón de Pedro Piqueras. No obstante, a pesar de esa espera, el ruido de los cinceles, martillos y sierras de piedra que usan los escultores anuncia la celebración de la que muchos conocen como "la gran mariscada", de ahí la asistencia anual de alrededor de 200.000 personas procedentes de toda España, Portugal y otros países.
Pero volviendo a la inauguración del simposio desplegada ayer, puede decirse que se ajustó al guión habitual, con la agrupación folclórica Cantodorxo ocupándose del baile y la música y con el edil de Turismo, Jorge Olleros, llevando la voz cantante. Anunció, por cierto, que mañana van a instalar una malla para que el polvillo que produce el trabajo en la piedra no afecte al parque infantil.
Pero, como es lógico, el protagonismo absoluto recae en los cinco escultores finalistas, pues son ellos los que hasta el día 12 van a pelearse con el granito para tallar sus obras. Se trata de Ángel Moral (Vigo), Pedro Ania Gérez (Aragón), Hugo Pereira (Uruguay), Emin Petrosyan (Armenia) y Stefan Sprenker (Alemania). Observar de cerca el trabajo que realizan sobre la piedra es uno de los alicientes que cada año ofrece O Grove con motivo de la Festa do Marisco.