MANUEL MÉNDEZ - O GROVE
Quizás sea por las continuas críticas del PP, por el paso de los años o por los quebraderos de cabeza propios de un puesto de responsabilidad como el suyo, pero lo cierto es que el alcalde de O Grove, el socialista José Cacabelos Rico, tiene la tensión ligeramente alta.
Así se desprende al menos del chequeo médico al que públicamente se sometió ayer en un carpa instalada en la plaza de O Corgo. Tanto el regidor como una buena cantidad de vecinos pudieron contar con esta oportunidad gracias al congreso que organizó en A Toxa la Sociedade Galega de Hipertensión.
En ese evento se reunieron cerca de 400 profesionales de la medicina para debatir sobre todo tipo de aspectos relacionados con la hipertensión arterial y el riesgo vascular, tratando de incidir más que nunca en la importancia que tiene la prevención para tratar de evitar sorpresas.
Pero al margen de la importancia de ese evento médico, que la tiene, destacaba la instalación de la carpa de O Corgo, donde todo aquel que quisiera podía someterse a unas pruebas muy completas, para pesarse y para medir el azúcar, el colesterol, la tensión, el índice de masa corporal y el perímetro abdominal.
Allí se fueron varios políticos locales, y entre ellos el alcalde, que a pesar de esa tensión ligeramente alta goza de buena salud, como el grueso de la corporación municipal. Hay algunos que están peor que otros, pero por aquello de la ley de protección de datos quizás sea preferible omitir los resultados concretos.
Lo que sí puede decirse es que el primer teniente de alcalde, el nacionalista Carlos Álvarez, "está como un toro", y tras los fabulosos resultados obtenidos en sus pruebas incluso se fue "a tomar una cervecita", para celebrarlo. Ni que decir tiene que fueron inevitables las bromas y las comparaciones de unos y otros resultados. Fue un buen chequeo médico y además un rato muy entretenido.