REDACCIÓN - VILAGARCÍA
La crisis económica golpea a las corporaciones locales que han sufrido una fuerte reducción de los ingresos por parte de las Administraciones públicas. Para aportar soluciones a esta situación, el portavoz del BNG en el Concello de Vilagarcía, Xosé Castro Ratón, ha presentado una iniciativa al pleno con cuatro acuerdos que son exigencias a la Xunta y al Estado para garantizar los gastos corrientes de los ayuntamientos y una reforma urgente de la financiación local.
El edil nacionalista vilagarciano pone de manifiesto que la crisis económica ha supuesto una fuerte reducción de ingresos por parte de las Administraciones públicas. En los Concellos, esta merma provoca un grave deterioro financiero, lo que sumado al estructural raquitismo de la financiación local, provoca también situaciones próximas a la bancarrota en muchas localidades. Por este motivo, entiende que deben adoptarse medidas tanto de carácter más urgente y coyuntural como otras estructurales con el fin de garantizar la estabilidad presupuestaria en las Administraciones locales.
Sus propuestas se debatirán en la sesión plenaria ordinaria del mes de octubre en Vilagarcía de Arousa. Todas ellas van dirigidas a la Xunta de Galicia.
En primer término plantea instar al gobierno gallego a garantizar para el año 2009 las cantidades previstas para las administraciones municipales a través del Fondo de Cooperación Local y no recortar la dotación de este fondo para 2010.
También propone que la Xunta demande al Gobierno del Estado la elaboración de un plan que garantice el gasto corriente a los concellos y un sistema de moratorias en el supuesto de liquidaciones negativas de las cantidades recibidas de la Participación de Ingresos del Estado.
Otra de las demandas que debería hacer la Xunta al Estado, a propuesta de los concellos, según el acuerdo planteado por el BNG, es la reforma urgente de la financiación local, de manera que el nuevo modelo incremente la cuantía de la participación de los ingresos del Estado, y dicha participación de los Concellos gallegos se integre plenamente en los presupuestos de la Xunta. También se demandará que el nuevo modelo tenga en cuenta el mayor coste de los servicios en Galicia, derivado de la dispersión de los núcleos y el envejecimiento de la población. La última de las propuestas es dar cuenta de los mismos al gobierno de la Xunta y a los grupos políticos representados en el Parlamento de Galicia.
Desde el gobierno de la Xunta se ha hecho mención recientemente a una reducción del capítulo de impuestos indirectos, tasas y precios como consecuencia de la crisis y el BNG teme que afecte al reparto en el Fondo de Cooperación Local.