A. G. - CAMBADOS
La Oficina de Rehabilitación del casco histórico de Cambados recibió un total de 35 solicitudes para la rehabilitación de viviendas, aspirando a formar parte del convenio firmado por el Ministerio de Vivienda, Xunta de Galicia y el propio Concello.
Una parte de estas solicitudes se va a tramitar con cargo al convenio de la sexta fase de rehabilitación, y otra parte con cargo a la séptima, que se va a ejecutar en el próximo curso 2010. En el convenio en vigor se están ejecutando obras por importe de 400.000 euros, para restaurar casas priorizando cubiertas y fachadas.
La mayoría de las solicitudes presentadas se refieren a la sustitución de cubiertas y reparación de fachadas, y también se presentaron varias para la adaptación de baños en viviendas donde residen personas mayores o discapacitados. Entre las previsiones incluidas en el programa, hay viviendas en el núcleo de Cambados, en Fefiñáns y otras en el barrio marinero de San Tomé, procurando un equilibrio entre las tres villas. Los técnicos del ARI ven muy positiva la demanda por la importante recuperación que se ha llevado a cabo en los últimos siete años.
Dentro de la sexta fase, que se encuentra en ejecución, está previsto comenzar con las obras de reurbanización de la calle Narciso Pérez, en San Tome, un proyecto técnico que fue redactado por la Oficina de Rehabilitación y que ya ha sido aprobado por la Comisión de Patrimonio Municipal.
Las obras que cuentan con prioridad para esta oficina son las cubiertas, incluyendo las estructuras de las mismas, y fachadas con su carpintería exterior. También son prioritarias las estructuras interiores con tecnología constructiva tradicional. Los objetivos del ARI consisten en unificar la imagen del casco urbano cambadés, manteniendo sus principales valores.
Planes especiales
En la puesta en marcha de la Oficina de Rehabilitación ha tenido mucho que ver la aprobación, en diciembre de 1999, del Plan Especial de Protección e Ordenación do Conxunto Histórico de Cambados.
Dos años después, el 8 de noviembre, la villa del albariño se declaraba Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico.
La oficina está integrada por el arquitecto municipal, un técnico en gestión de patrimonio histórico artístico, un delineante y un auxiliar administrativo, que informan sobre las posibilidades de acometer eventuales obras de reforma o restauración en los inmuebles protegidos, adaptándose a la normativa vigente en la materia.