A. G. - VILAGARCÍA
La veintena de trabajadores que conforman la actual plantilla de Muebles Carballo se concentró ayer a las puertas de la fábrica de Rubiáns en protesta por un Expediente de Regulación de Empleo con el que se pretende liquidar la firma. Los trabajadores entienden que este ERE carece de sentido, ya que la empresa es totalmente viable y tiene suficiente carga de trabajo para continuar con su actividad sin necesidad de extinguir sus contratos y cerrar definitivamente las puertas.
Acompañados de los delegados sindicales de la Confederación Intersindical Galega (CIG), insisten en que cuentan con una cartera amplia de pedidos "pero dependemos de Industrias Carballo para la Tecnología del Mueble, nuestro principal proveedor de materiales, que nos ha cortado el suministro".
Aunque ambas empresas, aparentemente, no tendrían ningún tipo de vinculación, la "mala gestión" de la antigua Carballo Cocinas "podría encontrarse detrás de esta situación, ya que parece que les interesa abocar a esta nave al cierre para tratar de salvar la que se encuentra en Vilanoviña", indican los delegados sindicales de la CIG, antes de asegurar que están tratando de comprobar cuál es la vinculación existente entre ambas empresas. Los operarios de Muebles Carballo no han cobrado los dos últimos salarios, además de adeudárseles los atrasos que fija el convenio de los dos últimos años. Por el momento, todavía no han tenido acceso a toda la documentación que ha entregado Muebles Carballo para solicitar este ERE por extinción y cierre de actividad, datos que conocerán el próximo lunes cuando se los entregue el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Pontevedra.
La aportación de esta documentación también va a ser fundamental para marcar el calendario de movilizaciones, la primera de las cuales va a tener lugar el viernes ante la oficina de venta de Rubiáns a las 18 horas. "Mucho nos tememos que la intención de la empresa es librarse de una plantilla que acumula entre veinte y treinta años de antigüedad como media al menor precio posible", indican los delegados sindicales.
La CIG también espera que en los próximos días se inicie una negociación, aunque mantienen que la firma es totalmente viable.