A. G. - VILAGARCÍA
El paseo nocturno en bicicleta por el centro de Vilagarcía se convirtió ayer en el acto reivindicativo por excelencia ya que en él se puso de manifiesto el caos de tráfico actual, con un excesivo volumen de coches, falta de estacionamientos, muchas obras en el centro de la ciudad y una inseguridad importante para los peatones. El recorrido ciclista desde Vilaxoán a Carril se encuadra en los actos de la Semana da Mobilidade, a los que se sumó el propio Ayuntamiento, que en las últimas semanas ha ordenado la elevación e iluminación de numerosos pasos de peatones para "frenar" la oleada de atropellos en pleno centro de la ciudad.
Manuel Portas Acha, profesor de autoescuela, reconoce que para los peatones la ciudad ha comenzado a tener "algo de xeito" pero que todavía quedan muchas cuestiones por resolver. Una de ellas afecta especialmente a los conductores y es la importante carencia de estacionamientos que obliga a muchos vehículos a colapsar el interior de la ciudad, al dar vueltas en busca de un lugar donde aparcar. Además, los que hay están insuficientemente señalizados.
A este "caos" que se vive en la circulación en el interior de Vilagarcía han venido a sumarse algunas decisiones del grupo de gobierno a la hora de modificar los sentidos de algunas calles. Un ejemplo que pone Portas encima de la mesa es A Mariña, donde no sólo se ha "afeado la avenida con los estacionamientos en batería, sino que lo que es peor, se ha convertido en mucho más peligrosa para la circulación". Otras zonas, como el entorno de Celso Emilio Ferreiro, Fariña Ferreño o Arzobispo Gelmírez obligan al conductor a estar dando vueltas a toda la manzana al no diseñarse salidas hacia otras calles que permitan la fluidez del tráfico.
"El problema que existe en Vilagarcía es que hay más coches de los que realmente caben, por eso se deberían impulsar los servicios públicos", indica Portas.
En lo que respecta a los problemas que todavía persisten para los peatones, Portas no duda en reclamar una "zona 30" para el casco urbano de Vilagarcía que obligue a los vehículos a circular a una velocidad moderada. Además, hace hincapié en el hecho de que la mayoría de los pasos de peatones se encuentran tapados con contenedores impidiendo la visibilidad tanto del caminante como del conductor.
Más duro que el profesor de autoescuela se muestra el portavoz del Partido Popular, Tomás Fole, que teme que el Plan de Movilidad que recientemente ha adjudicado el Concello tenga que ser "modificado sobre la marcha, como se ha estado actuando en este tema". Insiste el conservador en que la seguridad viaria y la movilidad "es una de las mayores carencias que existen en la ciudad", e incluso va más allá, recordando que las calles de Vilagarcía carecen de accesibilidad para las personas que sufren diversas minusvalías.