M. MÉNDEZ - VALGA
El proceso de la "malla" consiste en golpear con fuerza los cereales –trigo, centeno y similares– para retirar el grano de la paja y después tener materia prima con la que elaborar el pan. Eso es lo que aprendieron, con una demostración práctica seguida por cientos de personas, los niños del Concello de Valga.
Dentro de los encuentros intergeneracionales que promueve el Concello, niños y mayores compartieron escenario en el recinto del Colexio Xesús Ferro Couselo, de Cordeiro. Una vez allí, ataviados con trajes típicos y portando tanto aperos de labranza casi extinguidos como instrumentos tradicionales –sobre todo panderetas–, los mayores enseñaron cómo se hacía la "malla" antiguamente –usando para ello los llamados "manles"–, y los pequeños tomaron buena nota del modo de vida de sus ancestros.
Canciones populares
Pero ellos, los niños, también fueron protagonistas directos, participando tanto en la malla como en la interpretación de canciones populares.
De este modo, el Concello de Valga intenta recuperar el patrimonio cultural inmaterial, y a juzgar por el éxito de esta fiesta y de ediciones anteriores, todo indica que lo está logrando.
No faltó la participación de diferentes colectivos sociales ni la degustación de productos típicos.
El funcionamiento de la actividad, de carácter lúdico, pero también cultural, patrimonial y educativo, fue semejante al de citas como la siembra o la recolección.
El siguiente paso ahora es el de amasado y elaboración del pan, para que los niños de Valga puedan comer un producto artesanal, sano y natural confeccionado y cultivado por ellos mismos. Y ese pan, según dicen, "sabe mejor que ninguno".