M. MÉNDEZ - O GROVE
Vecinos y comerciantes del Concello de O Grove denuncian ser víctimas de "un peligro constante" en pleno centro urbano. Se pronuncian así en referencia a la grúa instalada hace unos meses para construir el edificio administrativo de la localidad, presupuestado en más de 600.000 euros.
Al parecer, las fuertes rachas de viento registradas en la noche del lunes hicieron que se desprendiera una gran plancha metálica, la cual se desplomó sobre la calle "sin que afortunadamente se registraran víctimas, pero lo sucedido pudo haber acabado en una tragedia", advierten.
Otros elementos
Estos ciudadanos reclaman del Concello de O Grove que tome cartas en el asunto e inspeccione las obras que se llevan a cabo en el edificio administrativo "por si hubiera otros elementos susceptibles de ser arrancados por el viento o por si hay otros aspectos que incidan negativamente en la seguridad de los viandantes".
Quienes así opinan indican que "el lunes por la noche no ocurrió nada porque el fuerte viento, y el hecho de que el suceso ocurriera pasadas las 22.30 horas, hicieron que apenas quedara gente por la calle, pero en caso de haberse desprendido la plancha metálica en un momento de más tránsito podrían haberse visto afectados tanto peatones como conductores".
Prevención
Después de que ayer, a primera hora de la mañana, dicha plancha metálica fuera retirada del lugar, los vecinos creyeron conveniente denunciar los hechos "para que se tomen medidas preventivas antes de que sea demasiado tarde".
Lo sucedido a causa del viento se suma a la polémica que rodea el edificio administrativo de O Grove desde que se anunció su construcción, pues hay que recordar que un empresario local denunció en el Juzgado al alcalde por un presunto delito de prevaricación y malversación de caudales públicos a causa del proceso de adjudicación de la obra.
Las quejas iniciales
Además, cuando se instaló la grúa a principios del verano, fueron muchos los vecinos, comerciantes y hosteleros que se quejaron por ello, alegando que se les causaba un enorme perjuicio en plena temporada estival, pues creían que la presencia de esa maquinaria iba a impedir el paso de sus clientes y les iba a causar incomodidades.
Algunos de esos ciudadanos mecos mantenían ayer su tesis inicial, llegando a asegurar que durante los dos últimos meses la presencia de dicho artilugio de obra les causó enormes trastornos, toda vez que "está situada a las puertas de varios negocios", entre ellos un hotel-restaurante.