M.G. - VILAGARCÍA/ CAMBADOS
La Consellería de Educación ha reducido drásticamente los profesores de apoyo para alumnos con necesidades educativas especiales en prácticamente todos los centros escolares de la comarca. Pero los casos más sangrantes se registran en los colegios de San Tomé, en Cambados, y A Lomba, en Vilagarcía de Arousa, lo que provoca la movilización de los padres de alumnos.
En el colegio público San Tomé los padres de 35 niños con problemas de diversa índole que tienen necesidades educativas especiales denuncian que, de los cuatro profesores de apoyo que tenían el curso pasado y que resultaban insuficientes para atender a todos, en este curso han pasado a dos.
En este centro educativo cambadés hay niños con síndrome de Down, autismo, TDHA, altas capacidades, trastornos de aprendizaje, problemas de logopedia, disfaxia, conducta, etcétera y que sólo un profesor de Psicología Terapéutica-PT, y otro de Audición y Lenguaje-AL no pueden abarcar.
Los padres señalan que este año, con la nueva matrícula, se incrementó el número de alumnos con necesidades específicas, de los que ya entran diagnosticados, además de los que durante el curso pudieran aparecer.
Una representación de los padres, antes de iniciar el curso, el pasado día 8, se acercó a la Delegación de Educación para solicitar que se mantuviera el número de profesores de apoyo. Pero la respuesta fue que en lugar de mantener este personal, los profesores de la escuela cubrieran esas necesidades, restando horas de claustro, de guardias o del horario de biblioteca. Esta experiencia se probó sin éxito en otros centros.
Los padres entienden que la proposición de Educación es inviable porque, aparte de que los profesores ya cubren sus plazas y funciones específicas correspondientes, los niños con necesidades educativas especiales deben ser atendidos con profesionales con una formación y capacitación especializada.
"Las dificultades que padecen estos niños en el proceso normal de su desarrollo y su aprendizaje requieren atención especializada. La atención de posibles trastornos en el desarrollo personal de los niños es prioritaria, ya que pueden desembocar, si no son tratados a tiempo, en importantes alteraciones del desarrollo normal del aprendizaje. La disminución del personal específico derivará en que el aprendizaje se estanque y que se pierdan los logros experimentados con tanto esfuerzo y que los nuevos casos no puedan ser atendidos adecuadamente", exponen los padres.
"Desde la Administración se cuestiona la realidad de este alumnado y la evaluación adecuada por el Departamento de Orientación del centro, por lo que la Delegación va a mandar un equipo específico para cotejar la realidad de los niños, que al parecer no está suficientemente valorada tras la observación del especialista de la escuela. Parece ser que piensan que los padres queremos ser coleccionistas de profesorado porque nos apetece", denuncian.
Conflicto en el aula estable
Por otra parte, los padres de los alumnos del aula estable de A Lomba, se mostraron indignados con la actitud de la Consellería de Educación que primero prometió el mantenimiento del aula pero con personal propio y lo único que hizo fue dejar de lado a los profesionales de Bata y reducir a la mitad el profesorado de apoyo del centro.
De hecho, para el aula estable se nombró a una sola profesora que el año pasado estaba de apoyo para los alumnos inmigrantes. A pesar de llevar tres años en el colegio, la profesora es la primera vez que está con los niños del aula estable, que no conocía.
Los padres señalan que la profesora se reunió con ellos y les pidió información sobre los niños, indicando que estaba dispuesta a colaborar con todos, incluso con los profesionales de la asociación de tratamiento del autismo Bata, y seguir su metodología. En el primer encuentro quedó con los padres en mantener entrevistas individuales para conocer con más profundidad el caso de cada alumno. Sin embargo, esas reuniones no pudieron celebrarse. Los padres de los cinco niños fueron llamados por el director del colegio quien les anunció que el inspector de zona, Carlos Rábade, había desautorizado estas entrevistas.
Los padres de los niños del aula estable están indignados con la actitud de Educación y sus falsas promesas. Sus hijos, el pasado año, estaban diariamente en ese aula para trabajar en su integración social, con un horario que los profesionales de Bata elaboraban semanalmente y atendidos por un mínimo de dos personas. Desde que comenzó el curso estos alumnos no tuvieron contacto con el aula estable. Consideran que una sola profesora para esta función es insuficiente.