MANUEL MÉNDEZ - O GROVE
La segunda fase de regeneración del istmo de A Lanzada comenzó ayer. El compromiso adquirido por el delegado del Gobierno en Galicia pudo más que las previsiones de la empresa, y si bien ésta tenía previsto empezar la semana que viene, al final se impuso el criterio de Antón Louro.
Los trabajos, a la espera de una tercera fase, dan continuidad a los que se habían iniciado en 1995 con la llamativa supresión de la vieja carretera Comarcal 550 que pasaba sobre las dunas, para así favorecer su recuperación natural.
Esta segunda actuación afecta a terrenos de los Concellos de Sanxenxo y O Grove, tiene un presupuesto de 1,6 millones de euros y arranca con la demolición de las torretas eléctricas de media tensión existentes en este complejo natural protegido.
La maquinaria pesada hizo acto de presencia por la tarde y empezó, precisamente, por la eliminación de las columnas, como paso previo a la canalización subterránea del cableado eléctrico.
La misma suerte correrán los depósitos y el pequeño almacén titularidad del Concello de O Grove que se sitúan en medio del istmo, al igual que desaparecerá una caseta de transformación eléctrica y un pequeño tramo de la vieja carretera que había quedado pendiente.
Como ya se informó en ocasiones anteriores, este proyecto incluye la renovación del aparcamiento central, la reparación de las vallas que delimitan el cordón dunar, creación de zonas de estacionamiento de bicicletas e instalación de nuevas casetas de observación de aves y de paneles interpretativos sobre los recursos naturales de que dispone A Lanzada.
La reforma de aseos y casetas de socorrismo, sustitución de las dos depuradoras actuales para dotarlas de más capacidad o la reparación de los accesos a la playa son otras acciones contempladas en esta regeneración.
Antón Louro destaca la importancia de estos trabajos, que forman parte de los encauzados con fondos del proyecto estatal anticrisis, el conocido Plan E. A juicio del delegado del Gobierno en Galicia se trata de recuperar y potenciar una franja litoral de gran valor paisajístico y ecológico. Además cree que si bien el plazo de ejecución es de doce meses, es "muy probable" que los trabajos finalicen antes del verano de 2010.