A. G. - VILAGARCÍA
El extrarradio de las ciudades acostumbra a estar abandonado, y Vilagarcía no es una excepción en este aspecto. Así se sienten los vecinos del barrio de O Piñeiriño, donde la seguridad viaria para los peatones apenas existe y las deficiencias municipales se acumulan. Un reciente atropello ocurrido en el barrio, concretamente en la calle Alfredo Brañas, hace apenas un mes puso de manifiesto la importante carencia de pasos de peatones por todo el entorno. Con un importante número de habitantes y con una zona escolar en las inmediaciones, los vecinos entienden que el Concello debe habilitar más medidas de seguridad antes de que vuelva a registrarse un nuevo atropello.
De hecho, en todo el barrio apenas se encuentran cinco o seis de estos pasos, estando la mayor parte de las calles sin él. Es el caso, por ejemplo, de las calles Alfredo Brañas, Julio Camba o Ramón Martínez, donde los viandantes no tienen un espacio para cambiar de acera. La mayor parte de ellos se encuentran en la calle Camilo José Cela, pero otras como la Fontecarmoa carecen de pasos de peatones pese a que cuenta con un importante volumen de tráfico, al pasar por ella una gran cantidad de tráfico desde la vía rápida con Cambados hacia el casco urbano.
Por si fuese poco este contratiempo, los peatones se encuentran con serias dificultades para caminar por las aceras, ya que en una importante parte del barrio, o son mínimas, impidiendo el paso de dos personas a un mismo tiempo, o no existen, lo que obliga a los peatones a invadir la calzada con el consiguiente riesgo para su integridad física. Además, en las zonas en las que apenas existe una mínima acera, ésta acostumbra a estar ocupada por vehículos debido a la importante carencia de una zona de estacionamiento.
Un ejemplo de esta situación es la calle que sube al pabellón de Fontecarmoa, donde las personas corren un serio riesgo de ser atropelladas y reclaman al Concello que se tomen las medidas oportunas "antes de que se registre una desgracia". La carencia del estacionamiento también es otro de los problemas que existe, ya que la mayor parte de los edificios carecen de garaje. Esto obliga a muchos conductores a dejar sus vehículos en un cruce o encima de la acera, con el consiguiente problema para la circulación, llegándose a dar casos de que un autobús que se dirige a Fontecarmoa no puede girar. Por último, el Concello ha colocado contenedores de basura en plena calle, dificultando considerablemente la circulación.