REDACCIÓN - VILANOVA
Cada uno de los kilogramos de cocaína que presuntamente pasaban por las manos de Víctor Manuel García Paz "Vitriño" y sus compañeros de grupo, detenidos todos ellos dentro de la Operación Xeada, les reportaba unos 35.000 euros en el mercado negro. Esa es la teoría que tienen los agentes de la Udyco que participaron en la detención de las ocho personas implicadas en esta red de mediana escala que cayó durante esta semana.
Las ventas les permitían llevar un alto tren de vida en el que no faltaban los grandes coches como el Volkswagen Tuareg y el Audi SR3 incautados a "Vitriño", el más conocido de los ocho detenidos. Todo el grupo era especialmente activo, ya que supuestamente acostumbraban a manejar entre 15 y 20 kilogramos al mes, actividad que les reportaría entre 525.000 y 700.000 euros. Durante los registros sólo pudieron encontrarse cuatro kilogramos de cocaína.
Pese a las grandes cantidades de dinero que manejaban, la policía entiende que no se trata de un grupo cohesionado, sino de narcotraficantes de mediana escala que mantenían negocios en común y que poseían contactos en toda Galicia y en otras comunidades autónomas.
Sin embargo, su caída no fue nada fácil, ya que todos ellos llevaban una vida sin ningún tipo de horario y tomaban importantes medidas de seguridad para tratar de evitar un seguimiento. Desde cambios constantes de teléfono móvil hasta conducción totalmente anárquica, provocando que los agentes tardasen más de ocho meses en poder echarles el guante y ponerlos a disposición judicial.
La mayor parte de los detenidos eran de Vilanova de Arousa, del entorno de A Pantrigueira y Currás, donde no ha sorprendido su caída ya que, especialmente "Vitriño", alardeaban de su poder adquisitivo sin importarles que este hecho pudiese llamar la atención de la Policía Nacional, como finalmente ocurrió.
De hecho, "Vitriño" lleva varios años en el punto de mira de la Udyco, desde que cayera en julio de 2005 junto a dos personas naturales del País Vasco. Por aquella detención, en la que se incautaron ocho kilogramos de cocaína, la Audiencia Provincial lo condenó a nueve años de prisión como autor de un delito contra la salud pública, librándose de ingresar en prisión al haber recurrido la sentencia. A raíz de esa operación, cayó unos meses más tarde, interviniéndosele 1,5 millones de euros.