A. G. - MEIS
La ambulancia de Protección Civil de Cambados trasladó ayer a un vecino de Meis, herido grave tras caerle encima una “queimada” mientras estaba preparándola en su vivienda.
El accidente tuvo lugar sobre las 19 horas en el municipio de O Salnés, siendo trasladado el hombre, que responde al nombre de Manuel P.P., de 54 años de edad, al Punto de Atención Continuada de Cambados. En el centro sanitario le realizaron una primera intervención en sus heridas, optando por derivarlo al centro de Vigo para ser atendido de la grave lesión.
Las quemaduras provocadas por el aguardiente en llamas afectaban fundamentalmente a sus extremidades inferiores y a su mano derecha, aunque en principio, no se temía por su vida.
No fue el único incidente que se registró en la tarde de ayer. Sobre las 20 horas, el 112 alertaba a los Bombeiros de O Salnés y a Protección Civil de Vilanova de que se estaba registrando un incendio en los edificios del antiguo colegio de Barcia, en la parroquia de Baión.
Para cuando llegaron los servicios de emergencia, el fuego estaba prácticamente extinguido, afectando a varios papeles que se encontraban en la entrada principal del antiguo colegio. Todo apunta a que el fuego fue provocado por una gamberrada, aunque pone de manifiesto el estado de abandono en el que se encuentran los edificios que conforman el complejo escolar.
Herido leve
Media hora más tarde, el 112 alertaba a Protección Civil de Ribadumia de un accidente de tráfico que se había registrado en la rotonda de Barrantes, a la altura de la vía rápida. Allí, el 061 atendió a un motorista que trató de evitar el impacto con un vehículo, acabando en el suelo durante la maniobra. Las heridas fueron de escasa consideración por lo que no necesitó ser trasladado a un centro sanitario, mientras que los daños materiales fueron mínimos.
Incendios forestales
Protección Civil de Vilanova también tuvo que intervenir en dos incendios forestales que se registraron en el municipio. El primero de ellos ocurrió en la parroquia de Tremoedo, en el lugar de San Bartolomeu, donde se quemaron 2.000 metros cuadrados de terreno. El segundo fue en San Miguel, afectando tan sólo a 200 metros cuadrados.