M.G. - VILAGARCÍA
La saturación del pequeño cementerio situado al lado de la iglesia de San Martín de Sobrán llevó a los vecinos de Vilaxoán a buscar soluciones en coordinación con las autoridades eclesiásticas. Fue así como en el año 1987, tras la adquisición de unos terrenos en la zona de A Pelada, comenzó a construirse una nueva necrópolis sobre una superficie de 7.000 metros cuadrados.
Tras cubrir las primeras necesidades de creación del cementerio, los vecinos y la parroquia consideraron la posibilidad de construir una capilla.
Se pusieron manos a la obra en el año 2000, tras recaudar nuevamente fondos para la construcción y nueve años más tarde han conseguido equiparla completamente.
Los vecinos de Vilaxoán se sienten orgullosos del trabajo realizado dado que ahora el cementerio parroquial cuenta con todos los servicios, y se disponen a participar en el acto inaugural organizado por su párroco, Lino Arcos.
La capilla está presidida por tres imágenes, la del Cristo de la Buena Muerte, la Virgen de A Pelada y la de San José. Tendrá su primera misa rezada mañana, tras la bendición de las instalaciones, así como del cementerio (en el que ya hay construidos 1.600 nichos), a cargo del Arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio Barrio.
El cura párroco, Lino Arcos, puntualiza que se trata de un acto íntimo, de gran espiritualidad e importancia para la comunidad parroquial.