M. MÉNDEZ - O GROVE
El alcalde de O Grove y la concejala de Educación, José Cacabelos Rico y Noemí Outeda, se reunían anoche con los representantes de la Asociación de Nais e Pais de Alumnos (ANPA) de la localidad de cara a consensuar la puesta en marcha del Plan Madruga.
Lo que pretende el ejecutivo local es conocer la verdadera demanda de este servicio antes de tomar una decisión, de ahí que convocara a los progenitores para escuchar su postura.
El primer edil explicaba que para poner en marcha el citado plan "se necesita que al menos se inscriban diez alumnos por cada centro", lo cual tampoco parece extremadamente difícil, teniendo en cuenta que hay casi un millar de estudiantes de primaria e infantil que hoy se incorporan a clase.
En cualquier caso el alcalde quiso explicar que el Plan Madruga, como en otros Concellos, no es un servicio pensado para dar el desayuno a los niños. "De lo que se trata es de que los monitores se ocupen de los pequeños durante un tiempo determinado antes del comienzo de las clases en horario matinal", con lo que se intenta conciliar la vida laboral y familiar.
Noemí Outeda explicaba ayer que el curso académico 2009-2010 comienza con total normalidad y sin que se esté efectuando ningún tipo de obra que, por su envergadura, pueda interferir en el discurrir de las clases. Es cierto que se siguen realizando trabajos, pero son de carácter menor o no afectan a la zona académica. El principal ejemplo es el de Conminiño, donde se ejecuta la reforma del pabellón polideportivo. Está previsto finalizarlo este mismo mes, pero el caucho para cubrir el suelo de la pista puede que no llegue a O Grove hasta principios de octubre.
También aclara la concejala que en los últimos días se demandaron diversos cambios en las matriculaciones, con preferencia por los centros que tienen comedor.
En el Colexio Rosalía, "recientemente fumigado e impecable", según su directora, están matriculados alrededor de 350 alumnos, una cantidad semejante a la del Colexio Valle Inclán, que dispone de comedor. También lo tiene el de Conminiño, con 128 alumnos este año, de los que cerca de 30 van a ir al comedor.
La relación se completa con el colegio de As Bizocas, con alrededor de 70 alumnos, y el de Nuestra Señora del Carmen, antes privado y ahora concertado.