A. G. - VILANOVA
Faltaba la gran favorita, la que se había llevado los últimos entorchados, por lo que la carrera de burras de San Roque do Monte, en la parroquia vilanovesa de San Miguel de Deiro, se presentaba como una de las más abiertas de los últimos años.
Sin embargo, una vez entrados en faena, no hubo color, y no lo hubo porque acudió a la cita una velocista que participaba por primera vez en el certamen. "Usain Bolt", nombre de la burra que arrasó ayer en San Miguel de Deiro, se llevó de calle los dos entorchados, el de las carreras masculina y femenina, haciendo gala de una velocidad que en nada envidiaría el rey de los 100 y 200 metros de atletismo. A su rebufo entró "Facundo" que nada pudo hacer ante el ímpetu de la jamaicana, mientras que la tercera posición fue ocupada por "General" y Negrita" pues la foto finish fue incapaz de discernir cual había cruzado la meta.
Si en la primera carrera participaron ocho burras, la segunda fue mucho más modesta, con lo que la victoria de "Usain Bolt" fue todavía mucho más contundente, sobre todo a raíz del abandono de una de las burras.
Hay que destacar que la ganadora, como todos los años, no recibió ningún tipo de castigo corporal, algo que no ocurrió con gran parte del resto de sus congéneres, a las que se les aplicó un "jarabe de palo" espectacular, llegando en alguna ocasión a existir serias dudas de si era más cuadrúpeda la montura o su jinete. También hubo tiempo suficiente para algún escarceo amoroso entre burras, que acabó consumándose al final de la carrera ante las risas de las más de mil personas que se arremolinaron en el circuito de San Miguel de Deiro. A pesar de la gran afluencia de público, el número de burras participantes fue menor con respecto a otros años, en los que han llegado a participar entre 15 y 20 cuadrúpedos en una misma carrera.
Comentarista
Como comentador improvisado de la carrera ejerció el televisivo Xacobe Pérez, que no dudó en sacar los colores a algunos de los que ejercían de jinetes ocasionales por demostrar sus escasas dotes para esta función. Conocedor de estos cuadrúpedos, al ser integrante de la asociación de defensa del burro fariñeiro, Pérez no dudó en ejercer de comentarista cuando se lo propuso la organización
El calor fue uno de los principales problemas para los participantes, que tuvieron que sudar de lo lindo para hacer las tres vueltas al recinto habilitado para la carrera alrededor de la pequeña capilla de San Roque y cuya última cuesta acostumbra a ser un auténtico suplicio para los cuadrúpedos.
Además de burras, la fiesta todavía deparaba una serie de sorpresas, pero en esta ocasión los protagonistas eran humanos. Así, se celebraron las tradicionales competiciones de tiro de cuerda o de beber vino por un porrón.