REDACCIÓN - RIBADUMIA
La fiesta fue sobre todo solemne con misa de campaña cantada y concelebrada bajo la dirección del párroco Dositeo Valiñas a quien donaron una placa que se descubrió en la fachada de la iglesia por sus 65 años de labor pastoral en la parroquia de Barrantes.
El capítulo de homenajes se completó con otros cuatro reconocimientos a personas que han destacado en los últimos tiempos, en concreto, al veterinario de Leiro, a Carmelo Castro -uno de los primeros promotores de esta fiesta-, a la catequista Dolores Bemposta y a la presidenta de la romería, Marina Outeda. Además se agradeció la labor deportiva de Manuel Vázquez, uno de los impulsores del piragüísmo en la localidad.
Tras los reconocimientos, la fiesta se desarrolló como en los últimos veintiséis años, en los que se trata de ampliar los lazos de unión con aquellos lugares que tienen a santa Eulalia como patrona.
En esta ocasión han acudido vecinos de Dena, Nantes, Leiro, Barrantes y Macieira, en Aveiro (Portugal). Estos últimos han sido los invitados de excepción y por ello han acudido nada menos que 78 vecinos de la localidad que han acudido con varias garrafas de vino de misa para honrar a su patrona Santa Baia.
Pero antes se desarrolló la típica procesión de la santa, desde la iglesia parroquial hasta la propia carballeira. Además de los fieles, la imagen fue acompañada por medio centenar de jinetes de la asociación de Rochelas (Meis) o los Cabaleiros sen Fronteiras, además de otros particulares que han querido dar mayor empaque al solemne traslado.
Tras estas primeras pompas, los invitados ocuparon por completo las mesas de piedra de la carballeira. Los organizadores contaban con 800 comensales en una jornada de actividades que se prolongó hasta bien entrada la noche.
Los asistentes asistieron en familias y grupos cargados con bolsas y fiambreras. Pero para los menos amigos amigos de cocinar hubo también un puesto de pulpó que sirvió un número importante de raciones a lo largo del día. Los portugueses y demás invitados pudieron degustar gratuitanmente empanada y vino tinto de Barrantes. A los postres, fue la rosquilleira quien no daba a basto para surtir a todos los que las pedían
Los asistentes señalan que se trata de una fiesta muy emotiva. Francisco Thomas Tourís, con antecedentes angoleños, asegura que "nunca me la pierdo por la gran devoción que siento por Santa Baia".
Ramón Serantes, uno de los miembros de la organización, explica que es una de las citas festivas "más señaladas" de la parroquia.
También el párroco, Dositeo Valiñas quiso hacer su comentario a una fiesta "que no tiene tintes políticos", dijo en plena homilía. Lo que sí quedó claro es que todos acudieron con ánimos de pasarlo bien y actividades no faltaron gracias a la actuación del grupo "Añoranzas" con sus canciones acompañadas por una guitarra; el grupo Alecrín de Teatro; la intervención de A Roda Pequena de Paradela con baile gallego o la de Plantel Xuvenil y las bromas de "Lucho y Lucha"