MANUEL MÉNDEZ - O SALNÉS
La Diputación Provincial de Pontevedra trata de ayudar a los Concellos a paliar la situación de crisis actual. Para ello habilita una partida de 70 millones de euros a repartir en tres anualidades. En el caso concreto de O Salnés, las localidades que conforman la comarca se benefician de una aportación global de 8 millones de euros, también a emplear este año, el que viene y en 2011.
Se trata de una suma importante para los diferentes municipios que se añade a los alrededor de 19 millones de euros que hace unos meses les concedió el Gobierno central, a través del fondo estatal anticrisis o Plan E.
Ahora, con la propuesta del ente provincial que preside el conservador Rafael Louzán se persigue lo mismo, es decir, generar empleo, paliar los efectos de la crisis entre las familias, contribuir a regenerar la economía y garantizar el funcionamiento de las Administraciones locales.
Así lo explicó ayer el propio Louzán, en el transcurso de una reunión celebrada en Cambados con presencia del vicepresidente provincial, José Juan Durán Hermida, y los alcaldes de Meaño, Jorge Domínguez; Sanxenxo, Catalina González; Ribadumia, Salomé Peña; Vilanova, Gonzalo Durán Hermida; Cambados, Luis Aragunde; A Illa de Arousa, Manuel Vázquez; Meis, José Luis Pérez y el alcalde de O Grove, José Cacabelos Rico.
Allí se aclaró que el reparto de los 8 millones de euros se hace en función del número de habitantes y los kilómetros cuadrados de superficie de cada territorio municipal.
De este modo, Sanxenxo se lleva 1.192.610 euros, mientras que a Vilagarcía le corresponden 1.177.932 euros y a Vilanova, 980.281.
Le siguen Cambados, con 954.221 euros; O Grove, que recibe 889.367; Meis, con 775.274; Meaño, con 735.317; Ribadumia, con 691.474 y A Illa de Arousa, que se beneficia de 666.762 euros procedentes del ente provincial.
Con este dinero, los diferentes Concellos arousanos van a poder afrontar planes de mejora de alumbrado público y ahorro energético, reformas en cementerios y pavimentaciones.
Se trata de una financiación destinada también a mejorar la recogida de basuras, las redes de abastecimiento de aguas, los alcantarillados y los accesos a núcleos de población.
Cuando se habla de la tipología de las inversiones hay que incluir igualmente los parques, bibliotecas públicas y mercados, la prestación de servicios sociales, la prevención y extinción de incendios, las instalaciones deportivas de uso público, el transporte urbano de viajeros, la protección del medio ambiente, la mejora de la seguridad pública y la ordenación del tráfico.
Pero eso no es todo, pues también tienen cabida la ordenación y gestión del territorio; pavimentaciones y conservación de caminos y vías rurales; el patrimonio histórico-artístico; protección de la salud pública; la reinserción laboral y las actividades de tiempo libre y turismo.
Es, por tanto, un abanico muy amplio, de ahí que cada Concello deba encargarse ahora de priorizar con esmero sus diferentes necesidades, para así presentar cuanto antes los proyectos que estime oportunos, ajustándose, lógicamente, a la cantidad económica consignada por la Diputación de Pontevedra para cada caso.