REDACCIÓN - O SALNÉS
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) pretende elevar al Parlamento de Galicia una interpelación sobre la construcción de la futura depuradora de aguas residuales (EDAR) del río Umia.
El portavoz del BNG cambadés, Víctor Caamaño, presentó una serie de preguntas sobre este tema en el pleno de la semana pasada, y a raíz de las respuestas poco concretas del alcalde, Luis Aragunde, avanzó su intención de ponerse en contacto con el diputado autonómico Bieito Lobeira para que presente una interpelación parlamentaria en Santiago.
Los nacionalistas quieren saber en qué punto exacto va a construirse la depuradora, con cuántos vecinos se ha negociado la cesión de los terrenos, y si se ha hablado también con los propietarios de fincas que si bien no son necesarias para la construcción de la EDAR sí que se encuentran en sus proximidades. Víctor Caamaño indicó que las respuestas de Aragunde en el pleno fueron muy poco claras.
Así, el regidor manifestó que la EDAR se va a construir en el Concello de Ribadumia y que se ha negociado con “muchos” propietarios, ya que hay gente de Vilariño con tierras en esa zona. Pero los nacionalistas quieren conocer más datos relativos a esta infraestructura. El proyecto de la depuradora es una vieja reivindicación de O Salnés, que se impulsó a raíz de la catástrofe de la Brenntag.
Aliviaría Tragove
Esta depuradora del río Umia es necesaria para recoger las aguas residuales de las viviendas y de las empresas más próximas a la orilla del Umia.
Esta EDAR aliviaría mucho la presión que sufre ahora mismo la depuradora de Tragove, y podría ser vital para erradicar los malos olores que se registran muchas veces en el casco urbano de Cambados.
Ya durante la época del bipartito en la Xunta de Galicia se empezó a negociar la construcción de la depuradora en el río Umia. La alcaldesa de Ribadumia, Salomé Peña, encontró una ubicación buena desde un punto de vista técnico en Barrantes, cerca del puente de Covas de Lobos, y aunque al principio parecía haber buena sintonía, incluso con los propietarios de los terrenos, al final hubo que descartar ese emplazamiento, porque los vecinos de Barrantes se opusieron de plano a la posibilidad de tener una depuradora de aguas residuales tan cerca de las viviendas y del colegio.
Los alcaldes tuvieron que comenzar entonces de cero la búsqueda de los terrenos necesarios. Este es el proceso que desea conocer ahora el BNG con su interpelación el Parlamento. El propio Víctor Caamaño señala que “a ver si desde la Xunta de Galicia nos dan alguna información, o a ver si ellos la tienen”.
La anterior Consellería de Medio Ambiente, dirigida entonces por Manuel Vázquez, ya había confirmado su apoyo económico a la realización de esta obra –cuyo coste podría rondar los 9 millones de euros–, y se supone que el departamento que dirige ahora Agustín Hernández también verá con buenos ojos la iniciativa, ya que durante la campaña electoral de las pasadas elecciones autonómicas el PP enarboló en numerosas ocasiones la construcción de la depuradora como uno de los sus proyectos estrella.
Sanear el río
El saneamiento del río Umia debería ser una prioridad para la Xunta de Galicia, ya que se trata de uno de los cauces fluviales más contaminados de toda la comunidad autónoma. De hecho, un informe de la Diputación de Pontevedra cifraba en más de 170 los vertidos ilegales que recibe este río. A pesar de todo es utilizado por cientos de personas para actividades de baño.