REDACCIÓN - O SALNÉS
Los ayuntamientos están inmersos en la mejora de los parques infantiles para afrontar los meses de invierno en las mejores condiciones posibles.
Dos de ellos son los de Cambados y Ribadumia. En este segundo ayuntamiento, los operarios municipales iniciaron estos días las tareas de mantenimiento y limpieza de los diez parques que hay en el término municipal.
Las tareas comenzaron por las zonas de juego de Couto de Arriba, en Barrantes, y de Ribadumia, y consistieron en reparar las deficiencias que había, limpiar todo el entorno, pintar las zonas lúdicas y barnizar las vallas de madera.
El Concello de Ribadumia cuenta con diez parques infantiles situados por todas las parroquias. Luego de O Couto de Arriba y de Ribadumia, los operarios continuarán trabajando en los de Besomaño, Lois, Sisán y Leiro. En cuanto a los de la Carballeira de Barrantes se encuentran en buen estado, ya que su instalación es reciente.
Desde el ayuntamiento reseñaron ayer que además de ampliar las áreas de juego existentes en todo el municipio, en los últimos años se intensificaron las tareas de mantenimiento y limpieza, y se modernizaron las instalaciones.
"De este modo –apunta el Concello– todos los parques infantiles cumplen con los requisitos de seguridad exigidos por la normativa gallega, con el vallado de las instalaciones, con la superficie de caucho y juegos adaptados según las edades de los niños".
En el caso de Cambados están acometiendo la reforma de algunos de los parques infantiles gracias a las inversiones del Plan E, del Gobierno central. Así se está haciendo por ejemplo en el caso del situado enfrente del ayuntamiento. Hace unos meses algunos de los juegos estaban estropeados –lo que incluso podía significar un peligro para los niños–, pero los trabajos que se han acometido en las últimas semanas han permitido no sólo solventar estas deficiencias, sino también adaptarlos a la normativa de seguridad vigente.
La pretensión del grupo de gobierno de Cambados pasa también por construir un parque infantil nuevo en Vilariño, donde el concello ha comprado un gran terreno para habilitar un campo de fiestas, donde también habrá juegos para niños.