M.G. - VILAGARCÍA
El expediente de reconocimiento extrajudicial de créditos por 100.000 euros y las mociones sobre la gratuidad de los libros de texto centraron la sesión plenaria celebrada anoche por la corporación municipal de Vilagarcía.
La primera de las polémicas surgió en el tema del expediente de reconocimiento de créditos. El portavoz del PP, Tomás Fole criticó la falta de conclusión del informe de la Intervención, por limitarse a exponer una serie de deficiencias. "Pedimos una mejor definición del informe de Intervención en las Comisiones Informativas y todavía no tuvimos respuesta". Recordó que en 2008 ya se aprobaron otros dos reconocimientos de créditos. "En ese momento se pedimos que no se repitiera esta situación, comprometiéndose la alcaldesa a tratar de eliminar este tipo de expedientes. Ahora vuelven a traer otro de 100.000 euros. La mayor parte son facturas del actual gobierno, especialmente de la Concejalía de Cultura".
El edil de Cultura, Xosé Castro Ratón le replicó que estos expedientes están previstos por la ley, muchas de las facturas de Cultura son convenios con entidades vecinales y culturales que están previstos en el presupuesto, pero que por diversas razones, la Intervención retrasó su pago.
Castro Ratón destacó que el expediente es el de menor cuantía de los últimos diez años, "lo que demuestra el interés del gobierno en la mejora de los pagos".
El portavoz de IU, Juan Fajardo, anunció la abstención de su grupo en este asunto, dadas las dudas que se desprenden del informe. Aprovechó también para criticar la deficiente gestión realizada por algunos departamentos municipales, citando la limpieza y otros servicios de atención al ciudadano.
José Luis Rivera Mallo, de Ivil, en consonancia con la crítica realizada desde el PP, cuestionó la presentación del expediente de reconocimiento extrajudicial de créditos. También señaló que aun están pendientes facturas de la Mancomunidade do Salnés por el suministro del agua de 2007.
Finalmente, el portavoz del grupo de gobierno, Marcelino Abuín, agradeció a los grupos políticos de la oposición que con su abstención , permitieran la aprobación del expediente de reconocimiento de créditos.
La polémica mayor surgió en el debate de las mociones sobre la gratuidad de los libros de texto. El PP trató de defender la postura de la Xunta de Galicia de volver a hacer que los padres compren los libros y otorgar becas a las familias con escasos recursos, argumentando que estas ayudas son equitativas y que atienden a quienes menos tienen.
Los portavoces de PSOE, BNG e IU replicaron al PP que la enseñanza obligatoria debe incluir la gratuidad de los libros de texto para garantizar su universalidad y que cualquier alumno tenga derecho a acceder a ella en igualdad de condiciones, al menos en el material básico de la enseñanza.
Criticaron que en una época de crisis económica el gobierno gallego, para ahorrar, le pase el gasto a las familias y cuestionaron la bolsa de ayudas que acaba de convocar la Consellería de Educación. En primer lugar es muy restrictiva porque sólo abarca a las rentas más bajas y además fija unas cantidades que son inferiores al coste de los libros de texto.
Ante esta situación, y con el voto en contra del PP y la abstención de Ivil, los grupos del PSOE, BNG e IU aprobaron la moción que reivindica ante la Xunta de Galicia el mantenimiento de la gratuidad de los libros de texto. Además, en el caso de que el departamento autonómico no cambie la normativa, la corporación vilagarciana se compromete a incluir en el presupuesto del próximo año una partida económica con destino a complementar las bolsas de ayuda para la adquisición de libros de texto en la educación obligatoria.