T.A. - VILAGARCÍA
El concello de Vilagarcía ordenó el pasado miércoles, 26 de agosto, la "inmediata y total paralización" de la construcción de un templo que la Iglesia Evangélica estaba haciendo en Trabanca Badiña. El argumento del Concello es que las obras, además de carecer de la preceptiva licencia municipal, están emplazadas en suelo rústico y dentro de la zona de protección arqueológica del Castro de Curuto, por lo que se trataba de una construcción ilegal. La resolución de paralización, firmada por la alcaldesa de la localidad, Dolores García, fue notificada durante la mañana de ayer al promotor de la actuación cuyos datos no han trascendido.
La realización de las obras en el lugar conocido como "La Depuradora" fueron detectadas el pasado 12 de agosto en una inspección realizada por la Policía Local, en la que se documentó "la realización de una cimentación abierta y casi toda hormigonada", aunque en ese momento no se encontraba nadie trabajando en ella, según los datos arrojados por las oficinas municipales. Asimismo, hay que señalar que los vecinos presentaron en varias ocasiones quejas acerca de algunas obras ilícitas en la misma zona donde se ha paralizado la construcción de la Iglesia Evangélica.
Según el comunicado facilitado ayer por Ravella, tras hacer las investigaciones pertinentes, se logró identificar al promotor de las obras paralizadas el pasado miércoles y, según consta en el expediente tramitado por la Xerencia de Urbanismo, éste "manifestó no estar en posesión de la preceptiva licencia ni tenerla solicitada". En cuanto a la finalidad de la actuación que se estaba llevando a cabo, el encargado de la obra comentó que se trataba de un templo de la Iglesia Evangélica.
El expediente abierto por la Xerencia de Urbanismo fue remitido a la Secretaría Xeral de Ordenación do Territorio e Urbanismo da Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, ya que la actuación afecta a suelo rústico sobre el que tiene competencias la administración autonómica.
De igual manera, el expediente se trasladó también a la Dirección Xeral de Patrimonio e Cultura de la Consellería de Cultura e Turismo, por tratarse de una actuación que podría ser constitutiva de una infracción por afectar a la zona de protección del Castro do Curuto. En la orden de paralización de las obras dictada por la Alcaldía del municipio se advierte además, que conforme a la ley de Ordenación Urbanística de Galicia (LOUGA), en caso de no ser acatada, el Concello procederá a la ejecución forzosa de la misma mediante la imposición de multas coercitivas de 600 a 6.000 euros a los responsables de las obras.