A.M. - CAMBADOS
Para los partidos de la oposición de Cambados la gestión de Luis Aragunde al frente del ayuntamiento no se diferencia gran cosa de la que hizo su antecesor José Manuel Cores Tourís. Domingo Tabuyo, del PSOE, opina que los cien primeros días de mandato de Aragunde "representan una total y absoluta continuidad con respecto a las formas de gobernar del PP".
En sus discursos iniciales, el nuevo regidor había tendido una mano a los partidos de la oposición, pero el portavoz socialista considera que "esas declaraciones fueron simple retórica demagógica", y que la prueba de que Aragunde no intentó acercamiento alguno con la oposición es que no se convocan juntas de portavoces para intentar consensuar los asuntos relevantes.
Víctor Caamaño, del BNG, entiende que la gestión de Aragunde al frente del ayuntamiento podría resumirse también con la palabra "continuismo". "Es cierto que estos cien primeros días han coincidido con el verano, que es una etapa de menor actividad política, pero el BNG no notó ningún cambio en la línea de gobierno municipal".
En cualquier caso, Caamaño apunta que "Aragunde ya llevaba bastante tiempo ejerciendo como alcalde", debido a las frecuentes ausencias de Tourís, que por aquel entonces era senador.
A la pregunta de cuáles creen que deberían ser las prioridades de Aragunde una vez se retome el curso político, en septiembre, Domingo Tabuyo aboga en primer lugar por acelerar las gestiones para que Cambados tenga un centro de día.
"Ese es el mayor reto que debe afrontar Cambados en estos momentos. El centro de día es fundamental para la conciliación de la vida laboral y familiar de los vecinos".
El PSOE ya manifestó en su día su convencimiento de que el antiguo matadero no es la mejor opción para el centro de día –ellos abogaban por la Casa dos Fraga, al disponer de una huerta amplia y ser un lugar muy céntrico al que es fácil llegar andando o en silla de ruedas–, pero insiste en que lo importante es crear el servicio a la mayor brevedad posible. Domingo Tabuyo plantea otras necesidades, como políticas municipales que favorezcan la instalación de empresas y la generación de empleo y terminar cuanto antes con los vertidos y los malos olores. En este sentido, el concejal socialista pide que se construya de una vez la depuradora del Umia.
Víctor Caamaño, del BNG, argumenta por su parte que lo que más urge a Cambados es aprobar un nuevo plan municipal de urbanismo (PXOM). "Eso lleva parado desde 2006, pero ahora el Concello ya no tiene la disculpa de que era el bipartito el que impedía aprobarlo. Hay que acelerar ese proceso desde ya".