A. G. - AROUSA
Reacios en un principio a su construcción, las medidas técnicas que se están empleando en el puente del Tren de Alta Velocidad han convencido al sector de que el impacto que van a causar las obras en los bancos marisqueros van a ser mínimos. Representantes del sector mantuvieron una reunión con técnicos de la obra y con representantes del Gobierno en la que se les explicó como es el proyecto.
Los movimientos de tierra, cuestión que preocupaba sobremanera al sector, se van a reducir al mínimo, optándose por un sistema de pivotes de la estructura hasta el pilar central, utilizando para ello una plataforma.
De todas formas, para comprobar los efectos que pueden suponer las obras sobre el lecho del río, el Ministerio de Fomento se va a encargar de realizar mediciones de los niveles de contaminación.
En principio, la medida les parece muy positiva a los responsables de las cofradías, pero el temor continúa en el cuerpo, por lo que han reclamado la creación de un fondo de garantías que cubra un posible impacto en los bancos marisqueros. Se tomaría como referencia de este fondo, las medias de facturación de los marineros.
El patrón mayor de Cambados y presidente de la Federación Galega de Confrarías, Benito González, reconocía ayer que, sobre el papel, "semella que o impacto vai ser mínimo, algo que nos tranquilizou, porque a intención inicial supuña danar un dos bancos marisqueiros máis importantes de toda a ría como é o dos Lombos do Ulla".
De todas formas, González insiste en la necesidad de ese fondo de garantías que serviría "para cubrir calquera imprevisto que poida suceder durante as obras e que sirva para paliar os danos que poida sufrir a producción durante os dous anos que vai durar a actuación nesta zona sensible".
Otro de los patrones que se mostraba muy preocupado con la construcción de esta infraestructura es el de Rianxo. Baltasar Rodríguez reconocía ayer estar mucho más tranquilo que hace algunos meses, cuando se modificó el proyecto para sustituir el puente colgante inicial por otro de pilares.
"O cambio inicial era un auténtico escándalo, porque conlevaba uns movementos de terras moi importantes que deixarían pó en suspensión por toda a ría de Arousa, danando a producción marisqueira e acuícola", indica el patrón.
Las técnicas de construcción que se van a emplear ahora no van a conllevar estos imprevistos para la producción por lo que el rianxeiro se muestra más optimista, ya que los bancos que primero iban a sufrir en envite del polvo en suspensión iban a ser los que gestiona la cofradía que el dirige.