REDACCIÓN - VILAGARCÍA
La familia socialista vilagarciana está en crisis y se debe a los problemas de comunicación entre la ejecutiva local y gran parte de sus militantes, así como por el futuro de sus representantes en la corporación municipal. Pero estos días la polémica se avivó, al enterarse por la prensa de la visita a la ciudad de altos cargos del partido.
La presencia de la ministra de Medio Ambiente, Medio Marino y Rural, Elena Espinosa en Vilaxoán con motivo del acto de entrega de los premios del Campeonato de España de Traineras pasó desapercibida para la mayor parte de los militantes. Los críticos aseguran que el 95% de los miembros de la agrupación local se enteró al día siguiente al ver la foto de la ministra socialista en los medios de comunicación.
Si esto molestó, peor fue lo ocurrido el pasado viernes con la presencia del ministro de Fomento y vice secretario general del PSOE, José Blanco, quien actuó como pregonero de las fiestas de Vilagarcía. Blanco estuvo rodeado de destacados miembros del PSOE gallego, como el delegado del Gobierno Antón Louro, el secretario provincial y diputado autonómico, Modesto Pose, y el alcalde de Vigo, Abel Caballero, quienes fueron invitados al evento organizado por el Concello. Sin embargo no asistieron los principales miembros de la ejecutiva local del partido y la mayor parte de la militancia se enteró de la presencia de su vice secretario general, nuevamente, por los medios de comunicación. Algunos piensan que esa "falta de comunicación" puede deberse a "una estrategia montada por el secretario provincial para que los que no son afines no salgan en la foto y le acusan de "actuar como en la película El Padrino".
Otro de los asuntos que preocupa al sector crítico se refiere a las denuncias cursadas recientemente por la oposición sobre contrataciones laborales ligadas al Concello por parte de familiares de concejales.